Flexibilidad de la jornada laboral en Chile: una tarea ... · PDF fileAño o7 / N 50 /...

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  • Temas de la agenda Pblica

    Ao 7 / No 50 / enero 2012

    Flexibilidad de la jornada laboral en Chile: una tarea pendiente

    ISSN 0718-9745

    TOMS RAUInstituto de Economa

  • 1Pontificia Universidad Catlica de Chile 1Pontificia Universidad Catlica de Chile

    Flexibilidad de la jornada laboral en Chile: una tarea pendiente*

    Toms Rau

    Instituto de Economa

    * Una versin preliminar de este documento fue presentada en una mesa de discusin organizada por el Centro de Polticas Pblicas UC realizada el 24 de noviembre de 2011. En la ocasin, comentaron el artculo Huberto Berg, director de Berg Consultores; Andrea Bentancor, directora de Estudios de Comunidad Mujer; el diputado Felipe Salaberry y Ricardo Solari, consultor y ex Ministro del Trabajo. Se agradece la participacin de los comentaristas as como del pblico asistente, cuyos comentarios y observaciones aportaron a esta versin definitiva.

    1 Para ms detalle vase OECD (2010).

    IntroduccinLa jornada laboral en Chile es relativamente extensa en relacin a los pases de la OCDE. Segn estadsticas de dicha organizacin, con ms de dos mil horas anuales los trabajadores chilenos se ubican en el tercer lugar del ranking de horas trabajadas entre los pases miembros.1

    Por otra parte, la tasa de participacin laboral en Chile difiere fuertemente por tramo etario y gnero. La tasa de participacin laboral femenina se sita hoy en torno al 47% de acuerdo al INE (2011), constituyendo una de las ms bajas de la regin y la ms baja si se compara con los pases ms industrializados. Algo similar ocurre si estudiamos la tasa de participacin de los jvenes y se compara con otros pases de la regin.

    La participacin laboral es un tema de gran relevancia puesto que, de acuerdo a un estudio del Foro Econmico Mundial (Lpez-Claros y Zahidi 2005), est relaciona-da con mayor competitividad y crecimiento econmico. El inters radica entonces en cmo poder potenciar la participacin de sectores de la sociedad que hoy se en-cuentran postergados con el fin de alcanzar mayores niveles de desarrollo que los actuales. La inclusin de estos sectores al mundo laboral permitir disminuir las altas tasas de pobreza en las que ellos generalmente se encuentran sumidos. Por otro lado, la diversificacin y expansin de la oferta de trabajo permitir que las em-presas puedan acceder a una oferta laboral ms comple-ta, con lo que podrn abastecer sus requerimientos de produccin de mejor manera.

    Se ha argumentado que una forma de aumentar la par-ticipacin de jvenes y mujeres es flexibilizando la jor-

    nada laboral, y en particular, reduciendo su extensin. De acuerdo a un estudio comparativo entre pases in-dustrializados (OECD 2010), el flexibilizar la jornada, entendida como los arreglos de trabajo a tiempo par-cial, sera un determinante importante en aumentos en la participacin de estos sectores. Lo anterior es parti-cularmente relevante para los sectores ms pobres por cuanto la participacin femenina del primer quintil de ingreso per cpita no supera el 29% de acuerdo a cifras de la encuesta Casen 2009, y la feminizacin de la po-breza para hogares con mujeres jefas de hogar ha sido reportada en un estudio reciente (Mideplan 2009).

    En lo que respecta a la evidencia para pases desarro-llados, recientemente la OCDE, a travs de la versin 2010 de su Employment Outlook, realiz un estudio para la mayora de sus pases miembros en donde se analiza la relacin entre participacin laboral y trabajo a tiempo parcial. Este estudio encuentra que existe una correlacin negativa entre el porcentaje de la poblacin que se encuentra inactivo y el porcentaje de trabajado-res a tiempo parcial de la poblacin total. A lo anterior se suma el hecho de que existira una relacin positiva entre tasa de empleo y porcentaje de la poblacin que se encuentra trabajando a tiempo parcial. Estos dos resul-tados apuntan a que en pases desarrollados habra una relacin directa entre participacin y trabajo a tiempo parcial. Si bien es aventurado extrapolar las conclusio-nes a economas de ingresos medios, hay sustento teri-co en dicho resultado partiendo por el modelo neoclsi-co de oferta de trabajo.

    En este artculo reflexionamos sobre las trabas que hoy existen en la flexibilidad de la jornada laboral en Chile,

  • 2

    FLEXIBILIDAD DE LA JORNADA LABORAL EN CHILE: UNA TAREA PENDIENTE TOMS RAU

    poniendo un especial nfasis en el trabajo a tiempo par-cial como una expresin importante de dicha flexibilidad. Esto, debido a que el poder elegir jornadas de trabajo que consten de un menor nmero de horas es probablemente una de las expresiones ms puras de flexibilidad de la jornada laboral. La flexibilidad de los horarios tambin es una expresin de flexibilidad laboral pero su regulacin est contenida en el artculo 40 bis C del Cdigo del Tra-bajo, que regula las jornadas de tiempo parcial. Esto nos lleva nuevamente a esta forma de trabajo.2

    Nos centraremos en tres objetivos principales. El prime-ro es realizar un breve anlisis de la realidad laboral chilena, poniendo nfasis en el estudio del trabajo a tiempo parcial, su evolucin y principales caractersti-cas de los trabajadores que ms se desempean en este tipo de jornadas. El segundo objetivo es analizar la re-gulacin y los incentivos de la oferta y la demanda de trabajo que podran afectar el desarrollo de este tipo de prctica laboral en Chile. El tercer objetivo es proponer lineamientos generales de reformas que permitan incre-mentar la flexibilidad de la jornada laboral en Chile.

    2 Existen otras alternativas de flexibilidad de la jornada de trabajo como lo es el teletrabajo. Dejaremos fuera de este estudio a esta modalidad ya que slo el 0,07% de las personas trabaja de acuerdo a ella (segn datos de la encuesta Casen 2009) y por las dificultades legales y de implementacin que este tipo de trabajo tiene.

    Siguiendo lo anterior, el trabajo se divide en seis seccio-nes incluyendo esta introduccin. La segunda presenta una descripcin de la realidad laboral en Chile mientras que en la tercera se describe lo que es el trabajo a tiem-po parcial y cmo ste est relacionado con la flexibili-dad de la jornada laboral. La cuarta seccin analiza el trabajo a tiempo parcial en Chile, en donde se revisa la situacin actual en la materia, se caracteriza qu tipos de empleos son los que priman bajo dicha modalidad y los elementos que dificultan la proliferacin de sta. En la quinta seccin se presentan recomendaciones para fomentar este tipo de empleo y en la sexta se presentan conclusiones.

    La realidad laboral en ChileLa participacin laboral en Chile ha aumentado signifi-cativamente en los ltimos aos, especialmente impulsa-da por el sostenido aumento de la tasa de participacin femenina. Sin embargo, dicho aumento no ha sido ho-mogneo para los distintos tramos etarios. De acuerdo a Larraaga (2006), la participacin laboral femenina

    Tabla 1 | Participacin laboral por sexo, tramo de edad y quintil de ingreso per cpita

    Quintil I Quintil II Quintil III Quintil IV Quintil V Todos

    18 a 25 aos

    Hombre 50,2% 61,7% 66,5% 63,4% 53,3% 59,7%

    Mujer 30,3% 39,5% 47,2% 50,3% 45,2% 42,1%

    Todos 39,2% 50,2% 57,1% 57,4% 49,2% 50,8%

    26 a 39 aos

    Hombre 85,0% 91,8% 94,9% 95,5% 96,9% 93,3%

    Mujer 38,2% 54,6% 65,9% 76,6% 83,7% 63,1%

    Todos 58,0% 71,3% 80,0% 86,3% 90,6% 77,6%

    40 a 60 aos

    Hombre 77,8% 90,0% 93,5% 94,8% 97,4% 91,3%

    Mujer 33,1% 42,3% 53,0% 62,4% 69,6% 52,2%

    Todos 52,6% 64,1% 72,1% 77,8% 83,2% 70,5%

    18 a 60 aos

    Hombre 72,7% 82,7% 86,8% 87,0% 87,8% 83,9%

    Mujer 34,0% 45,4% 55,5% 63,9% 68,7% 53,2%

    Todos 50,8% 62,6% 70,7% 75,5% 78,3% 67,9%

    15 aos y ms

    Hombre 54,6% 66,9% 73,1% 77,3% 80,4% 70,7%

    Mujer 25,5% 35,1% 43,3% 51,7% 58,7% 42,1%

    Todos 38,3% 49,7% 57,5% 64,2% 69,5% 55,7%

    Fuente: Elaboracin propia sobre la base de la encuesta Casen 2009.

  • 3Pontificia Universidad Catlica de Chile

    CENTRO DE POLTICAS PBLICAS UC ENERO 2012

    3 Tasas obtenidas a partir de OECD Employment Outlook 2010. Es importante destacar que en la misma OCDE se aprecia una gran heterogeneidad en las tasas de participacin laboral femenina, en donde hay pases miembros como Turqua e Islandia que tienen tasas que difieren fuertemente del promedio, las que son cercanas al 24% y 80%, respectivamente. Sin embargo, el comparar a Chile con pases de la OCDE hace sentido puesto que recientemente pas a formar parte de dicha organizacin y si el objeto es llegar a ser un pas desarrollado, sin duda alguna son estos los pases de referencia.

    4 Incluso en el tramo etario de mujeres ms jvenes. Sin embargo, la menor participacin laboral de este sector puede explicarse porque un mayor n-mero de mujeres chilenas se encuentra estudiando.

    se ha reducido drsticamente entre las mujeres ms j-venes (15 a 19 aos) por la prolongacin del perodo de estudio, mientras que las mujeres de mayor edad han ido aumentando su participacin paulatinamente en el tiempo.

    Si bien es cierto que la participacin laboral de la mujer ha experimentado importantes progresos en las ltimas dcadas alcanzando el 42% (Casen 2009), es bastan-te ms baja que el promedio de los pases de la OCDE donde llega al 56%.3 Adicionalmente, segn un estudio de la CEPAL (2007), Chile se encuentra entre los pases con menores tasas de participacin femenina de Latino-amrica, incluso considerando distintos tramos etarios.4

    En la tabla 1 presentamos estadsticas para la tasa de participacin laboral por gnero, tramo de edad y quintil de ingreso per cpita. Se puede apreciar que la partici-pacin laboral es creciente respecto al quintil de ingreso

    per cpita, tiene una forma de U invertida con los tramos de edad y que los espacios donde hay mayor holgura para incentivar la participacin laboral son las mujeres, los jvenes de ambos sexos y en particular las j