Una Lectura Gramsciana Del Marxismo Latinoamericano. Leido

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UNA LECTURA GRAMSCIANA DEL MARXISMO LATINOAMERICANO GRAMSCIAN MARXISM READING OF LATIN AMERICAN UMA LEITURA GRAMSCIANA DO MARXISMO LATINO-AMERICANO RESUMEN El siguiente trabajo se enmarca en un análisis crítico de la filosofía política de Antonio Gramsci, realizando una hermenéutica de las categorías gramscianas de Occidente y Oriente, Sociedad Civil y Sociedad Política, con la finalidad de poder llevar a cabo una traducción de las mismas a la situación de América Latina, en relación con la posibilidad de fundamentar un marxismo latinoamericano en clave revolucionaria como proyecto emancipador, disputando las

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UNA LECTURA GRAMSCIANA DEL MARXISMO LATINOAMERICANO

GRAMSCIAN MARXISM READING OF LATIN AMERICAN

UMA LEITURA GRAMSCIANA DO MARXISMO LATINO-AMERICANO

RESUMENEl siguiente trabajo se enmarca en un anlisis crtico de la filosofa poltica de Antonio Gramsci, realizando una hermenutica de las categoras gramscianas de Occidente y Oriente, Sociedad Civil y Sociedad Poltica, con la finalidad de poder llevar a cabo una traduccin de las mismas a la situacin de Amrica Latina, en relacin con la posibilidad de fundamentar un marxismo latinoamericano en clave revolucionaria como proyecto emancipador, disputando las interpretaciones posmodernas y/o reformista del canon terico del pensador italiano.Palabras claves: Gramsci, Amrica Latina, Occidente, Oriente, Estado.

ABSTRACTThe following work is part of a critical analysis of the political philosophy of Antonio Gramsci, making a hermeneutics of Gramscian categories of East and West, Civil Society and Political Society, in order to be able to perform a translation thereof to the situation in Latin America, in relation to the possibility of founding a Latin American revolutionary Marxism key as emancipatory project, disputing the postmodern and / or reformist interpretations of theoretical canon of Italian thinker.Keywords: Gramsci, Latin America, West, East, State.

RESUMOO presente trabalho faz parte de uma anlise crtica da filosofia poltica de Antonio Gramsci, fazendo uma hermenutica das categorias gramscianas do Oriente e do Ocidente, da Sociedade Civil e Sociedade Poltica, a fim de ser capaz de realizar a sua traduo para o situao na Amrica Latina, em relao possibilidade de fundar uma chave marxismo revolucionrio latino-americana como projeto emancipatrio, disputando o ps-moderno e / ou interpretaes reformistas do canon terica do pensador italiano.Palavras-chave: Gramsci, Amrica Latina, Oeste, Leste, Estado.

INTRODUCCINEl siguiente trabajo toma como tema central la posibilidad o pertinencia de re-pensar al marxismo latinoamericano desde la filosofa poltica de Antonio Gramsci, siempre desde una lectura en clave revolucionaria del mismo. Se comienza a dilucidar acerca de categoras gramscianas bsicas para entender a Amrica Latina, y la relacin que tienen estas con tal regin. Estas categoras, como Occidente y Oriente, Sociedad Civil, Sociedad Poltica, Guerra de Maniobra, Guerra de Posiciones, sern concebidas en la primera parte, intentado desarrollarlas desde la comprensin de Gramsci y ser el punto de entrada para elaborar el siguiente apartado. El mismo se relaciona con el establecimiento del marxismo en perspectiva sociolgica y perspectiva filosfica, y de all entender las categoras de Occidente perifrico y otro Occidente, una de carcter sociolgico, y otra de carcter filosfico.

En el siguiente apartado se concibe a la aplicacin y pertinencia del mtodo marxista de anlisis de la sociedad del Occidente perifrico, aunque se utilizar el concepto de capitalismo perifrico. En ella se comprender la lgica de la centralidad y la periferia, siendo en el anterior apartado dilucidado la estructura ontolgica de tal opresin. Se tomar en cuenta la relacin dialctica entre la cuestin nacional y la cuestin social, y cmo ellas han estado presentes en la perspectiva marxista de Gramsci. De all, se aterrizar directamente en el marxismo latinoamericano y el concepto de desarrollo desigual y combinado como forma de concebir a las sociedades atrasadas en sus aspectos de construidas en base a la presencia de diversas formaciones sociales, pero siempre desde la predominancia de un ncleo capitalista. De all se comprender la pertinencia del marxismo latinoamericano y su relacin con el pensamiento marxista de Gramsci.

OCCIDENTE Y ORIENTE EN LA FILOSOFA POLTICA DE ANTONIO GRAMSCIUno de los grandes aportes a la teora poltica por parte de Gramsci corresponde a la delimitacin de dos espacios que no responden a la lgica geogrfica, sino a construcciones conceptuales que representan caractersticas diferentes de una misma totalidad, y la cual determinar una estrategia y tctica poltica diferente, si en ambas se tiene la consideracin de llevar la lucha poltica de las clases subalternas en clases dominantes, dentro de la cual la clase obrera posea la direccin. Se estara mencionando en tal caso a los conceptos de Occidente y Oriente, los cuales no remitiran para Gramsci a diferencias de tipo geogrficas, ni siquiera de orden fundamentalmente econmico (Ouvia, 2012: 13)[endnoteRef:1] [1: Dilucidar las diferencias que existen entre Oriente y Occidente para la filosofa poltica de Gramsci permite comprender que la misma escapa de considerar a ambas como diferencias econmicas o geogrficas, y las mismas deben ser comprendidas desde la concepcin del Estado y la estrategia revolucionaria.]

Si ambas categoras o conceptos no remiten a diferencias geogrficas, es decir hablar de un Occidente como diferente a Oriente en cuanto ambos estn ubicados en posiciones diferentes en el globo, entonces se tiene que ir hacia el fundamento del mismo, el cual se encuentra en la propia concepcin de Gramsci con respecto a tal tema. Tal fundamento lo podemos encontrar en el Cuaderno 7 Guerra de posiciones y guerra de maniobras o frontal donde establece uno de los temas centrales de su filosofa poltica, cuando menciona que en Oriente el Estado lo era todo, la sociedad civil era primitiva y gelatinosa (Gramsci, 2012: 31). Esta pequea frase tiene un significado de gran magnitud desde el hecho que hace referencia a una caracterizacin de la estrategia revolucionaria llevada a cabo por los bolcheviques en la Revolucin Rusa.

Ciertas concepciones hacia el concepto de estrategia insurreccional llevada a cabo por los bolcheviques en octubre de 1917 parte de una concepcin fetichista de la revolucin, por la cual no puede ver ms all de un esquema que poco tiene de relacin con la dialctica, y por lo tanto cae en un determinismo mecaniscista[endnoteRef:2]. La forma insurreccional de la Revolucin Rusa no fue resultado del capricho de una fuerza poltica, en este caso el partido bolchevique, sino la expresin del parlamentarismo sovitico, el cual se convirti en el mecanismo cotidiano de la vida poltica del pueblo (Trotsky, 2008, pg. 935). Esta es la gran diferencia con la revolucin de febrero, ya que en octubre la insurreccin parte del Comit Militar Revolucionario, donde los bolcheviques tenan amplia participacin, siendo tal comit parte del soviet. [2: Esta actitud es propia de las corrientes ultra-izquierdistas y sectas polticas que consideran a la estrategia rusa con valor universal para todo momento de la lucha de clase, y siempre entendida por fuera de los procesos reales de la lucha de clases. ]

La insurreccin es un momento del proceso revolucionario, el cual representa el cambio de rgimen social. Ella transmite el poder de las manos de una clase que est ya agotada a las manos de otra clase en ascenso. La insurreccin constituye el momento ms crtico y ms agudo en la lucha de dos clases por el poder (Trotsky, 1975: 81). No puede haber una revolucin triunfante si no se da ese proceso donde una clase se convierte en clase dirigente de las dems clases subalternas, y tampoco puede entenderse si la misma no se convierte en clase dominante de la clase burguesa. Por ende entenderamos al proceso de la toma del poder no slo como un momento, el cual para Trotsky es crucial y crtico en cuanto a momento insurreccional, sino como un proceso que modifica sustancialmente la correlacin de fuerzas y permite que una nueva institucionalidad se convierta en Estado, es decir en articulador de los intereses materiales y simblicos de una clase social.

Siguiendo el camino trazado se entiende que la insurreccin slo constituye un momento crtico y crucial de un proceso mucho ms complejo, ya que tal momento insurreccional permite establecer una ruptura en el orden poltico de las fuerzas polticas en disputa, y desde all establecer una nueva configuracin de las relaciones de fuerza. La revolucin para la direccin bolchevique, en especial para Lenin, no se resolva como una suplantacin del partido sobre el soviet, sino la conjuncin entre partido y soviet, tal como lo refiere Maiello (2013). Reconociendo el papel de la insurreccin como momento que resuelve la dualidad de poderes, es decir la existencia de auto-organizacin de las masas frente al Estado burgus, permite avanzar sobre la caracterstica central del concepto de Oriente, a diferencia de Occidente, pero debemos tomar en cuenta que la lucha poltica incluye siempre un momento militar; ms an, la relacin de fuerzas militares es la inmediatamente decisiva (Portantiero, 1977: 19-20)

La insurreccin es entendida slo como un momento de sublevacin poltico-militar de las masas en cuanto resolucin de la dualidad de poderes, pero la misma no debe verse como el principal proceso de una revolucin, aunque s concebir su importancia. El hecho de que en Oriente, siendo Rusia un pas que es correspondido en sus caractersticas con el concepto de Oriente, se caracterice por presentar una insurreccin, no significa que este momento crucial y crtico sea propio y nico para tales pases bajo esas caractersticas. Por ello, cuando Gramsci hace referencia a que en Oriente el Estado lo era todo, est recurriendo a dos conceptos claves en su filosofa poltica, la sociedad civil y la sociedad poltica. En la explicacin de estos dos conceptos es que podremos entender la diferencia entre Occidente y Oriente, aunque se debi hacer una referencia al momento insurreccional como crtica a las traducciones reformistas y posmodernas del marxista italiano.

La razn liberal nos dir que el Estado es una estructura neutral, fuera de las divisiones de clase, y por ende slo cumple la funcin administrativa de los diferentes mbitos de lo pblico. Es en el marxismo donde esta definicin es destruida desde una concepcin no ideolgica de la naturaleza del Estado. Un gran terico sobre el Estado fue Lenin, para quien el Estado es producto y manifestacin del carcter irreconciliable de las contradicciones de clase (Lenin, 2004: 22). El Estado en clave leninista expresa la imposibilidad de reconciliar las contradicciones de clase, tal como lo sostiene la razn liberal. Frente a ello, se va a comprender al Estado desde una perspectiva instrumentalista, es decir que el Estado sera el instrumento que posee una clase para dominar a otra.[endnoteRef:3] [3: Esta interpretacin del Estado estara constituyendo una lectura equivocada de la naturaleza del Estado en una sociedad dividida en clases, por el hecho de considerar a la misma en los mrgenes de la clase social y los conflictos de clase.]

Ante tal concepcin, se rescata y se concuerda con la consideracin de que el Estado en la sociedad burguesa cumple un rol fundamental en la medida en que opera como instancia de unificacin de los sectores dominantes y garantiza la opresin de clase en el conjunto de la sociedad (Ouvia, 2012: 12). Entender al Estado como una instancia de unificacin de los sectores dominantes, y agregar que tambin expresa en diferentes momentos la disputa de intereses[endnoteRef:4], permite comprender que no slo la dominacin se realiza por las instituciones polticas de coercin, sino tambin en el despliegue de la hegemona. Uno de los grandes aportes de Antonio Gramsci corresponde a su concepcin del Estado ampliado, el cual es la combinacin de la sociedad poltica y la sociedad civil. [4: Las luchas interburguesas son expresiones que no siempre las clases dominantes logran unificarse. El caso argentino del conflicto agrario es un ejemplo de ello.]

El desarrollo de los conceptos de sociedad civil y sociedad poltica es el momento anterior a la comprensin de la categora de Occidente. Por ello se conoce como sociedad poltica, desde la filosofa poltica de Gramsci, a las instituciones del Estado que ejercen la coercin. El aparato judicial y represivo son formas claras de la coercin que ejerce el Estado sobre las clases subalternas, las cuales no estn unificadas y no pueden unificarse mientras no puedan convertirse en Estado (Gramsci, 2012: 22). La sociedad civil corresponde a aquellas instituciones que organizan el consenso de las clases subalternas para la reproduccin del sistema de dominacin (Thwaites, 2012: 9). Entonces, vemos que el Estado para Gramsci es la conjuncin entre coercin y consenso, posibilitando que por un lado las clases dominantes logren su unidad, y por otro lado mantener la divisin de las clases subalternas.

Comprendida esta situacin se puede avanzar con respecto a una de las primeras consideraciones que se manifest en torno a la filosofa poltica de Gramsci: la cuestin de la diferencia entre Occidente y Oriente. Cuando el filsofo italiano haca mencin que en Oriente el Estado lo era todo, estaba diciendo que la sociedad civil no tena la fuerza y el desarrollo que pudiera tenerlo en pases como Inglaterra de aquellos tiempos, o en los Estados Unidos de Amrica de hoy en da. Por ello, la guerra de maniobra era propia de Oriente, donde la sociedad civil no podra funcionar como sostn y generador de consenso. En cambio, para Occidente recomendaba una guerra de posiciones, ya que la sociedad civil funge como trinchera, y es sobre ella que las clases subalternas, entre las cuales la clase obrera como principal sujeto, deben desplegar una poltica contra-hegemnica, ya que antes de conquistar el poder poltico, el proletariado debe conquistar la hegemona:

Las diferencias entre Occidente y Oriente, fuera de toda construccin de carcter geogrfica, hace referencia a las caractersticas en torno a la existencia de una sociedad civil desarrollada. Una lectura reformista de Gramsci tomara en cuenta que las diferencias entre Oriente y Occidente son legtimas, pero que no hay espacio en Occidente para la toma del poder, y por lo tanto se plantear una lucha poltica basada en un juego de la correlacin de fuerzas, desde la concepcin de la dinmica del consenso. En cambio, una lectura marxista de Gramsci reconocera la legitimidad entre las diferencias de Oriente y Occidente, pero remarcara que para que se d el proceso de constitucin de las clases subalternas en Estado, debe existir un momento de confrontacin poltico-militar, ya que las clases dominantes no van a perder su papel como dominantes sin presentar resistencias. En tal caso, se rescata la posicin del pensador marxista argentino Portantiero, para quien El predominio de la guerra de posiciones como opcin estratgica no implica, por otra parte, el total abandono de la guerra de maniobras; slo supone que la presencia de sta se limita a una funcin tctica (Portantiero, 1977: 19).

Por ello, se rescata que Trotsky mantena una posicin parecida en cuanto a la consideracin de la hegemona como estrategia para la construccin del socialismo. En el propio debate sobre las formas de alianza de la Revolucin Rusa, el dirigente del soviet de Petrogrado se diferenciaba de Lenin, en tanto el primero consideraba que no era adecuado nicamente plantear la alianza obrera y campesina, sino tambin que la clase obrera por su posicin estratgica dentro del modo de produccin capitalista deba ejercer la conduccin de tal alianza. Es por esta situacin que se traducir a Gramsci desde una lectura en clave revolucionaria y se tomar en cuenta que la hegemona estaba presente en Trotsky, quien planteaba que:La sublevacin no puede conducir a la victoria real de la revolucin y a la ereccin de un nuevo rgimen, ms en el caso de que se apoye sobre una clase progresiva que sea capaz de agrupar en torno suyo a la inmensa mayora del pueblo (Trotsky, 1975, pg. 81).

EL OCCIDENTE PERIFRICO, EL OTRO OCCIDENTE Y LA PERTINENCIA DEL MARXISMO LATINOAMERICANOUna de las claves de la metodologa marxista es que tiene la capacidad de expresar una filosofa y de igual forma una sociologa. En cuanto a la primera se rescata la filosofa de la praxis como aquella filosofa que pone el acento en la transformacin, en vez de asumir la contemplacin. La tradicin filosfica occidental termin por constituir una primaca de la contemplacin frente a la praxis, y Marx viene a establecer un nexo dialctico entre ambas. Esta nueva visin que tendr Marx de la filosofa es parte integrante de lo que se conoce como concepcin filosfica marxista, y fue lo que rescat Antonio Gramsci del filsofo prusiano. Es de reconocer como punto ejemplificar la tesis onceava sobre Feuerbach, donde establece que los filsofos no han hecho ms que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo (Marx, 2009).

En cuanto a la sociologa, el marxismo aporta en tal campo de las ciencias sociales en el estudio del conflicto como inmanente al orden social dominante. No slo analiza la configuracin de una sociedad y las relaciones que existen entre las instituciones que son parte de la superestructura con la estructura, sino tambin los procesos de transformacin social profunda. Es en ese marco que se comprende al marxismo como una sociologa, y las construcciones tericas se encuentran en tal mbito de las ciencias sociales. La realidad de que el marxismo pueda concebirse como una filosofa y una sociologa abren el camino para establecer bajo la lgica de Gramsci una comprensin filosfica y sociolgica de Amrica Latina, y analizar cul es la pertinencia de un marxismo latinoamericano desde el pensamiento poltico de Antonio Gramsci.

En cuanto a una concepcin filosfica rescataremos que podemos pensar a Amrica Latina desde la categora de otro Occidente que establece Infranca de una lectura de la filosofa de la liberacin con respecto a la alteridad y la constitucin ontolgica de la dominacin. Si Europa se considera a s misma como ser, aquello que no corresponde a ese ser ser el no ser. Este no ser es la negacin del ser por el hecho de constituirse en las fronteras del mismo, aunque debemos comprender que ese no ser termina siendo constituido como lo mismo, ya que Amrica no es descubierta como algo que resiste distinta, como el Otro, sino como la materia a donde se le proyecta "lo Mismo". No es entonces la "aparicin del Otro", sino la "proyeccin de lo Mismo": encubrimiento (Dussel, 1994: 35).

El otro Occidente que representa Amrica Latina es ledo en clave ontolgica como la proyeccin de la Europa moderna y capitalista. De acuerdo con Moreno (2001), el proceso de la conquista resulto ser una empresa capitalista, no slo porque la conquista de Amrica es la gnesis de la modernidad capitalista mundial, sino por el hecho de establecer las posibilidades materiales para el desarrollo de las fuerzas productivas y que se generen relaciones de poder que darn sustento a las nuevas relaciones de produccin. La conquista de Amrica sirvi para el desarrollo del capitalismo. La categora del otro Occidente sirve pare pensar a Amrica Latina como una proyeccin de la mismidad europea, pero adems de representar los lazos ontolgicos con Europa, tambin debemos entenderla como un devenir del ser en cuanto que Amrica Latina no se corresponde como algo cerrado, pre-moldeado, naturalizado en todas sus injusticias.

Por ello se resalta la comprensin historicista de Amrica Latina, de una constitucin permanente que se desarrollan desde el periodo precolombino hasta el desarrollo ulterior de los quinientos aos de opresin, ultraje, explotacin y tambin de resistencias, de configuracin de identidades rebeldes, de luchas polticas y procesos revolucionarios. Desde esta posicin, el marxismo latinoamericano posee la pertinencia epistemolgica en cuanto pueda dar respuesta de la constitucin ontolgica de Amrica Latina como inserta en la lgica colonial y su estructura ntica. El marxismo latinoamericano expresa una concepcin filosfica de la realidad opresiva y de su transformacin, ya que si se habla de un devenir del ser, entonces se estara hablando de una construccin permanente, y de relaciones de poder que sobrepasan a constituciones de voluntades.

Aqu se comprende que una lectura marxista de Amrica latina en cuanto devenir del ser termina por constituir desde el mbito filosfico de un marxismo latinoamericano que pueda comprender la dinmica de constitucin de lo latinoamericano como independiente de lo otro. Este otro es representado por Europa o EE.UU., es decir el capitalismo central, quien ejerce desde sus clases dominantes la hegemona global. El marxismo latinoamericano en clave filosfica expresa no slo una filosofa de la praxis, de la emancipacin del sujeto subalterno constituido en sujeto autnomo, en la concepcin de comunismo de la Ideologa alemana donde se estableca que nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual (Marx y Engels, 2001), sino tambin de una crtica a la cuestin colonial y su estructura ontolgica opresiva. Pensar al marxismo latinoamericano desde el devenir del ser es comprender que lo latinoamericano es entendido desde la transformacin del estado de cosas actual y una crtica a los fundamentos del neocolonialismo o la colonialidad.En el aspecto de la comprensin sociolgica, debemos dejar en claro que la categora de capitalismo perifrico nace con la propuesta poltica de Gramsci, ya que l no es un pensador del Occidente central, de los pases capitalistas ms desarrollados, sino de la periferia, de un pas donde las tareas nacionales del proletariado demostraban las fracciones internas, entre un norte de carcter capitalista moderno, y un sur atrasado y campesino. En vez de optar por el norte, ya que la presencia del proletariado era mayor, Gramsci establece en La cuestin meridional una sociologa de la sociedad italiana y reconoce que debe constituirse una unidad para poder desarrollar una estrategia revolucionaria.[endnoteRef:5] Esta realidad que expresa Gramsci en su sociologa marxista se puede relacionar con Amrica Latina, donde nuestras sociedades se han configurado desde un centro con vistas hacia el otro, a Europa o EE.UU. y un adentro conflictivo, donde la exclusin y la pobreza son monedas comunes. [5: ]

Amrica Latina tambin es un capitalismo perifrico, no slo porque se encuentra en la periferia del desarrollo capitalista moderno, sino que las relaciones sociales de produccin capitalista, y sus relaciones con otros tipos de relaciones sociales de produccin, lo que algunos autores llaman formaciones abigarradas, y el desarrollo de las fuerzas productivas moldean el modo de produccin capitalista propio de Amrica Latina y de all se sostiene una superestructura que es expresin de los conflictos de clase, donde la hegemona cultural es configurada por las clases dominantes y lo popular queda en un aspecto secundario. Los dispositivos de control y exclusin que juegan como componentes de la sociedad civil establecen una de las caractersticas del Estado en el capitalismo, el mismo es expresin de los espacios de unificacin de intereses de las clases dominantes, siendo las clases subalternas desunidas, ya que no estn unificadas y no pueden unificarse mientras no puedan convertirse en Estado (Gramsci, 2012: 22)

El capitalismo perifrico latinoamericano ledo en clave sociolgica marxista destapa la realidad del Estado no como un espacio de disputa[endnoteRef:6], sino como una propuesta poltica en la cual los sujetos subalternos deben unificarse y construir ese nuevo Estado, el cual ser expresin de los intereses de las clases dominadas vueltas clases dominantes. Aqu se relaciona el tema de la estrategia revolucionaria, ya que para entender al proceso de constitucin de un nuevo Estado como unificacin de los sujetos subalternos, entonces debera existir una poltica que tome como consideracin la toma del poder y se refleja en la posicin asumida que la guerra de posicin toma a la guerra de maniobra como una tctica. [6: Esta posicin es asumida por el posmodernismo marxista.]

Se puede pensar al marxismo latinoamericano desde la categora de capitalismo perifrico como forma de concebir a Amrica Latina y sus conflictos de clase en relacin al Estado y la problemtica de la unidad de lo nacional y social en relacin a la estrategia revolucionaria. En Amrica Latina conviven formas de produccin no capitalista, como tambin formas modernas de relaciones sociales capitalistas, adems de cuestiones nacionales donde conviven una variedad de etnias. Es por ello que el marxismo latinoamericano debe pensar la problemtica de la cuestin nacional y social, siempre comprendiendo que la problemtica anteriormente sealada se corresponde a diferentes formaciones sociales, o ms conocido como abigarramiento de la sociedad, pero tal configuracin de la sociedad debe tomar en cuenta la predominancia del ncleo capitalista dominante, tal como es expresado por las palabras de Molina, con quien se acuerda que:La Formacin Social (una categora marxista central para el anlisis de cualquier sociedad concreta), no es una simple sobreposicin o coexistencia de distintas formas econmicosociales, cada una con su propia superestructura, cultura, etc., sino una compleja articulacin, bajo el dominio del modo de produccin capitalista, de formas econmico-sociales de origen pre-capitalista, otras de carcter transicional o semicapitalista y an otras producto de la crisis y descomposicin del propio capitalismo(Molina, 2007, pg. 49-50)

EL MARXISMO LATINOAMERICANO DESDE LA PERSPECTIVA DE GRAMSCI Y LA DIALECTICA ENTRE LO SOCIAL Y LO NACIONALCuando se habla de la cuestin nacional no se est ingresando en el discurso de las doctrinas nacionalistas que toman el concepto de nacin y lo consideran como punto de unificacin del pueblo, ya que lo que basta es que ese grupo social comparta un proceso histrico determinado. En cambio, se entender a la cuestin nacional como la problemtica de las formaciones sociales vigentes en Amrica Latina y, al igual que Gramsci hizo con Italia, se comprender a la misma como la cuestin de la unidad en vas del desarrollo de un proyecto poltico emancipador, siempre desde una concepcin marxista que logre desarrollar tal proyecto desde la diversidad del sujeto subalterno, el cual corresponde al obrero, campesino, indgena, desocupado, etc. La cuestin nacional se relaciona a cmo poder entender la unidad de las clases subalternas en la prefiguracin de su futuro, tomando en cuenta la diversidad del mismo, y cmo ellas han sido generadas desde la conformacin de los Estados nacin y la poltica de la exclusin.[endnoteRef:7] [7: La luchas de las clases subalternas en la segunda mitad del siglo XIX pueden ser entendidas como la expresin real de los conflictos por establecer un Estado nacin que ingrese al sistema econmico social del capitalismo. ]

En cuanto a la cuestin social, se toma en cuenta que la misma es entendida como las condiciones sociales en las cuales se encuentra ese mltiple sujeto subalterno, condiciones sociales que se relacionan directamente con la presencia del capitalismo perifrico y de la imposibilidad del mismo de mejorar significativamente las condiciones de vida de la poblacin. La constitucin del capitalismo perifrico, ms all de responder a la lgica de internacionalizacin del capital, se encuentra bajo condiciones opresivas por las potencias imperialistas que ven en Amrica Latina una regin de donde extraer recursos energticos y mano de obra barata, ya que el modelo neoliberal instal empresas transnacionales que terminaron por explotar una mano de obra barata y acumulando grandes concentraciones de capital, siempre en detrimento de toda posibilidad de autonoma poltica en los pases donde se instalaba.Lo social y lo nacional estn presentes en la obra gramsciana, en especial cuando el filsofo italiano nos habla de la cuestin meridional. En ella se resalta el tema del colonialismo interno, es decir en la dominacin de una regin sobre la otra, siempre articuladas las diferentes regiones en funcin de erigirse sobre relaciones capitalistas de produccin. Se rescata esta comprensin del problema de lo nacional y su relacin con lo social en el marco de un proyecto emancipador, ya que si no se rompe con aquella lgica de dominacin, el discurso emancipador tambin asumir esa lgica, y se caera en esconder bajo una fraseologa pseudo revolucionaria una posicin epistemolgica que terminar de alguna forma legitimando el colonialismo interno de las diferentes regiones. En base a esto se concuerda con Gonzlez cuando dice que:Para los idelogos que luchan con los movimientos de liberacin nacional o por el socialismo, porque, una vez en el poder, dejan a un lado el pensamiento dialctico y no aceptan reconocer que el Estado-nacin que dirigen, o al que sirven, mantiene y renueva muchas de las estructuras coloniales internas que prevalecan durante el dominio colonial o burgus (Gonzlez, 2006, pg. 409-408).La cita es importante desde el punto que reconoce que el colonialismo interno sobrepasa la condicin de la toma del poder, pero no se compartir tal posicin en ese extremo, ya que una estrategia que tome en cuenta las caractersticas nacionales debe orientarse a solucionar los problemas de la divisin de las clases subalternas. Esa preocupacin fue parte de la filosofa poltica de Gramsci, y ms cuando la relacion a su categora de hegemona. Esta categora es elaborada desde el punto de vista de reconocer en Italia el problema de la cuestin meridional y vaticana, y a lo cual profesa que Conquistar la mayora de las masas campesinas significa, por tanto, para el proletariado italiano dominar esas dos cuestiones desde el punto de vista social, comprender las exigencias de clase que representan, incorporar esas exigencias a su programa revolucionario de transicin, plantear esas exigencias entre sus reivindicaciones de lucha (Gramsci, 2012, pg. 18).

Ese es el punto central de la cuestin meridional, el que concibe que para pensar un proyecto emancipador la clase obrera debe ocupar un papel dirigente del conjunto de las clases subalternas, y tomar en cuenta las cuestiones propias de los diferentes pases para concebir un programa revolucionario de transicin.[endnoteRef:8] Esas cuestiones propias en Italia fueron la cuestin meridional y la vaticana, pero en Amrica Latina son otras, aunque no dejan de presentarse bajo el esquema del colonialismo interno. La hegemona se erige como categora que permite re-pensar las estrategias de los proyectos emancipadores en Amrica Latina en cuanto sociedades abigarradas, tal como el caso de Bolivia, o de pases con presencia indgena y campesina sumamente relevantes. Es el marxismo, ms all de todas las crticas que ha recibido por parte de la intelectualidad posmoderna que confunde el mtodo de anlisis con el espacio geogrfico y el momento histrico en donde se desarroll el marxismo. [8: La centralidad de la clase obrera es propia de su posicin dentro del mundo de la produccin capitalista, y se asume que la misma no ha perdido tal centralidad frente a las propuestas posmodernas de la invisibilizacin de ella.]

Uno aspecto central en la concepcin de un anlisis marxista de la condicin social de Amrica Latina, y de su condicin nacional, corresponde a una categora elaborada por Trotsky, el desarrollo desigual y combinado, en donde el revolucionario ruso considera que la misma alude a una ley del desarrollo histrico y que si no se toma en cuenta sera imposible comprender la historia de Rusia ni la de ningn otro pas de avance cultural rezagado, cualquiera que sea su grado (Trotsky, 2008, pg. 12). Sera imposible comprender la historia porque mediante ella se analiza el crecimiento a saltos y la relacin que existe entre diferentes formaciones sociales en una sociedad determinada. Es por ello que se comprende al capitalismo predominante en Amrica Latina como un capitalismo perifrico, ya que se encuentra en la periferia del desarrollo capitalista central, y de tal manera asume diversas formas, aunque con un ncleo capitalista dominante, lo que lleva a que las tareas de transformacin de la sociedad pasen por transformar revolucionariamente el capitalismo sin pasar por una revolucin por etapas burguesas.[endnoteRef:9] [9: Es propia de la propuesta Estalinista que considera que primero debe pasar las sociedades por una revolucin democrtico-burguesa de liberacin nacional, para luego avanzar hacia el socialismo.]

Es en esta radicalidad que la cuestin social y la cuestin nacional asumen una relacin dialctica, ya que la condicin social del capitalismo perifrico abre un marco de entendimiento de la cuestin nacional, la cual es el producto del desarrollo histrico de tal capitalismo perifrico en Amrica Latina y los conflictos sociales en los que los Estados nacin se configuraron como Estados excluyentes de las grandes mayoras. Ante ello, Gramsci aporta el concepto de hegemona en cuanto asume que:El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consigue crear un sistema de alianzas de clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el estado burgus a la mayora de la poblacin trabajadora, lo cual quiere decir en Italia, dadas las reales relaciones de clases existentes en Italia, en la medida en que consigue obtener el consenso de las amplas masas campesinas (Gramsci, 2012, pg. 17-18).

El desarrollo de esta alianza de clases permite generar un consenso en ellas en la articulacin de un programa revolucionario de ruptura y transicin al socialismo, pero tambin que la necesidad de tal alianza se desprende de las condiciones nacionales y sociales. El marxismo latinoamericano debe ser re-pensado desde la dialctica entre la cuestin nacional y la cuestin social, asumiendo el anlisis de Gramsci en cuanto hace posible una lectura marxista en clave revolucionaria del capitalismo perifrico, y pone el nfasis en la conformacin de un sujeto emancipador comprendido desde la intersubjetividad, pero sin dejar de tomar en cuenta para su anlisis las bases materiales de tal tipo de sociedad. Fuera de toda heterodoxia propia de los marxistas latinoamericanos, se quiere concebir la pertinencia epistemolgica de un marxismo que tome en cuenta las condiciones sociales y nacionales, y la filosofa de Gramsci como pensador de la perifrica capitalista permite concebir tal pertinencia.

Las experiencias de masas recientes en Amrica Latina, en especial en Venezuela, Bolivia y Ecuador, han revitalizado la discusin acerca de la pertinencia del marxismo latinoamericano, y no porque las direcciones polticas de estos procesos estn desarrollando un camino emancipador desde el marxismo latinoamericano, sino porque generan la emergencia de que el marxismo latinoamericano pueda contestar a las versiones de cesarismos progresistas[endnoteRef:10] o bonapartismos sui generis[endnoteRef:11] en clave de propuesta radical de transformacin del sistema capitalista. El Estado, ms all de haber sido modificado en su papel con el mercado, sigue siendo el espacio de unificacin, y en muchos casos de disputa, de los intereses de la clases dominantes. Re-pensar al marxismo latinoamericano, comprendiendo el cambio de poca de Amrica Latina, no debe llevarnos a una lectura posmoderna del mismo, la cual tomara en cuenta que el cambio de poca es parte de una transformacin cultural, sino que se debe re-pensar al marxismo latinoamericano como lectura de las posibilidades reales de establecer una estrategia que sea ruptura del orden establecido. [10: Esta categora es propia de Gramsci en cuanto anlisis de gobiernos que favorecen de cierta forma un avance a los sectores progresistas.] [11: Esta categora es propia de Trotsky en cuanto anlisis de los gobiernos que se encuentran de alguna forma por arriba de los conflictos de clase, y median entre las clases en conflicto.BIBLIOGRAFIADussel, E. (1994). 1492 el encubrimiento del Otro. Hacia el origen del mito de la modernidad. Bolivia, ed. Plural.Gonzlez, P. (2006). Colonialismo interno (una redefinicin), Born, A., Amadeo, J., Gonzlez, S. (Eds.), La teora Marxista hoy. Buenos Aires, ed. CLACSO, pgs. 409-434.Gramsci, A. (2012). Seleccin de fragmentos de Gramsci sobre Estado y hegemona, en. Sociologa Poltica, Ctedra M. Thwaites Rey, Departamento de Ciencia Poltica de la Universidad de Buenos Aires.Gramsci, A, (2012). Seleccin de escritos de Antonio Gramsci (1921-1926) Segunda parte en Teora y praxis en el pensamiento de Antonio Gramsci: sus aportes para analizar la realidad latinoamericana. Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia, Centro Cultural de la Cooperacin Floreal Gorini, Buenos Aires.Lenin, V. (2004). El Estado y la Revolucin. Buenos Aires, ed. Nuestra Amrica.Maiello, M. (2013) Soviet y Partido (II), Instituto del Pensamiento Marxista. Disponible en: http://www.ips.org.ar/?p=6715. Fecha de consulta: 05 de Diciembre de 2014.Marx, K. (2009). Tesis sobre Feuerbach, Marxists. Disponible en: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm. Fecha de consulta: 05 de Diciembre de 2014Marx, K. y Engels, F. (2001) La Ideologa Alemana, Marxists. Disponible en: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/index.htm. Fecha de consulta: 05 de Diciembre de 2014Molina, E. (2007). Populismo posmarxista vs. Marxismo. Qu teora para el anlisis de la realidad boliviana? en Lucha de Clases. Revista de teora y poltica marxista, ao 1, no 1, disponible en: http://www.lorci.org/IMG/pdf/Lucha_de_Clases_PDF_web_reducido.pdf. Nahuel, M. (2001). Cuatro Tesis sobre la colonizacin espaola y portuguesa en Amrica, Marxists. Disponible en: http://www.marxists.org/espanol/moreno/obras/01_nm.htm. Fecha de consulta: 05 de Diciembre de 2014Ouvia, H. (2012). La recepcin de Gramsci en Nuestra Amrica. Teora y praxis en el pensamiento de Antonio Gramsci: sus aportes para analizar la realidad latinoamericana. Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia, Centro Cultural de la Cooperacin Floreal Gorini, Buenos Aires, Diciembre 2012.Ouvia, H. (2012). Estado capitalista y transicin al socialismo en el joven Gramsci. Teora y praxis en el pensamiento de Antonio Gramsci: sus aportes para analizar la realidad latinoamericana. Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia, Centro Cultural de la Cooperacin Floreal Gorini, Buenos Aires, Octubre 2012.Portantiero, J. (1977). Los usos de Gramsci. Mxico, ed. Pasado y Presente.Thwaites, M. (2012). Estado ampliado y hegemona en el pensamiento gramsciano. Teora y praxis en el pensamiento de Antonio Gramsci: sus aportes para analizar la realidad latinoamericana. Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia, Centro Cultural de la Cooperacin Floreal Gorini, Buenos Aires, Noviembre 2012.Trotsky, L (1975). Lecciones de octubre. Qu fue la Revolucin Rusa? Buenos Aires, ed. El Yunque.Trotsky, L. (2008). Historia de la Revolucin Rusa. Edicin Izquierda Revolucionaria, Espaa.IMGENESAntonio Gramscihttp://www.marxists.org/espanol/gramsci/Amrica Latinahttp://www.izquierdanacional.org/images/ilus/carpani_america-latina.jpgInsurgencia Social]

CONCLUSINEl marxismo latinoamericano ha sido considerado desde una multiplicidad de autores que han asumido la propuesta marxista desde varias decodificaciones de lo latinoamericano, algunos concibindolo como continuacin de una tradicin nacionalista, otros desde la ortodoxia estalinista, desde el posmodernismo, etc. En el presente trabajo se rompe con un esquema que ira construyendo el marxismo desde su relacin con estos diversos autores, y se establece una nocin de carcter epistemolgico en cuanto el marxismo pueda leer la realidad latinoamericana desde una perspectiva sociologca y filosofca. En cuanto al aspecto filosfico, el marxismo es crtico del orden colonial, del carcter opresivo sobre los mrgenes, sobre la periferia, siempre concibindolo posterior a la ruptura de Marx con el eurocentrismo. En cuanto al aspecto sociolgico, se analiza la realidad social en relacin a las formaciones sociales. El marxismo latinoamericano es un devenir del ser como proyecto no cerrado, como una constante construccin en relacin a una lectura de la realidad latinoamericana y de las tareas de la emancipacin.

La perspectiva de Gramsci toma en cuenta las caractersticas nacionales y sociales de las sociedades perifricas del capitalismo, ya que estructura a dicha realidad en la estrategia que presenta a la guerra de maniobra como forma de establecer a las clases dominadas en una unidad basada en un nuevo Estado. El marxismo latinoamericano debe alimentarse de tal propuesta estratgica, siempre asumiendo a lo tctico de la insurreccin como un momento decisivo. Si no se toma en cuenta la radicalidad del marxismo latinoamericano como filosofa de la praxis que se presente como propuesta terica y prctica de los sujetos de la emancipacin, entonces estaramos haciendo filosofa posmoderna, elaborando una serie de categoras metafsicas que ocultan los dispositivos concretos de la dominacin.