SEMANARIOUNO 389

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Un paquete lleno de “presentes griegosˮ es lo que el Gobierno ofrece a los bolivianos en las fiestas de fin de año, de la mano de un conjunto de leyes que regirán al país desde 2011. Y también, de ac- ciones que anuncian la retira de la democracia o su ingreso a un duro periodo de recesión. Págs. 2-7 Un análisis a fondo demuestra contradicciones en el anuncio oficial de Argentina sobre un gran hallazgo gasífero. Bolivia está atenta. Pág. 16

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  • Semanario Nacional Viernes 24 al jueves 30 de diciembre de 2010 Santa Cruz de la Sierra, Bolivia Ao 8 Nmero 389 Bs 5

    Un paquete lleno de presentes griegos

    es lo que el Gobierno ofrece a los bolivianos en las fiestas de fin de ao, de la mano de un conjunto de leyes que regirn al pas desde

    2011. Y tambin, de ac-ciones que anuncian la retira de la democracia

    o su ingreso a un duro periodo de recesin.

    Pgs. 2-7

    Qu es la felicidad? El corresponsal ha muerto Argentina y un hallazago

    Muchos pueblos indgenas son pobres, pero ms felices que los vecinos de los centros urbanos. De qu depende que as sea? Una reflexin que alivia. Pg. 18

    Timothy Gordon habla de la muerte del corresponsal. No se trata de una muerte fsica, sino del fin de un oficio que puede estar en agona. Pg. 22

    Un anlisis a fondo demuestra contradicciones en el anuncio oficial de Argentina sobre un gran hallazgo gasfero. Bolivia est atenta. Pg. 16

    El regalo del MAS

  • 2www.semanariouno.orgViernes 24 de Diciembre de 2010Santa Cruz de la Sierra Bolivia

    editorial

    Voz compartida

    Sin vueltas

    Presentes griegosel principal regalo que el Gobierno ha decidido dar a los bolivianos en estas fiestas de fin de ao es un paquete de leyes que bien puede ser etiquetado como presente griego. Objetarn los oficialistas que todo depende del cristal con el que se mire o, en otras palabras, que la valoracin del regalo gubernamental depende si se est a favor o en contra del proceso de cambio que encarna el proyecto poltico del MAS. Para los primeros, las leyes son casi un super regalo para vivir bien. Un juego de palabras que esconde, en realidad, un mal regalo que traer ms perjuicios que beneficios a Bolivia.

    No se necesita ser superdotado para darse cuenta de ello. tras la aprobacin de cada una de las leyes que forman parte de la nueva arquitectura jurdica diseada por el MAS, se esconde la verdadera intencin del partido oficialista: la toma del poder total, tal como se encarg de anunciarlo el Vicepresidente de Bolivia en julio ltimo. Para lograr avanzar en ese cometido, el MAS ha hecho de cada ley un caballo de Troya: disfraza de atributos la justificacin y artculos propuestos, para emborrachar a incautos, mientras define entre lneas aunque a veces lo hace sin miramientos- las armas que le permitirn alcanzar su propsito.

    As han sido las leyes que el MAS ha aprobado en los ltimos meses, re-curriendo a las estrategias de la poltica tradicional que condena. Cada una de ellas, un verdadero presente griego como han demostrado ser las leyes de lucha contra el racismo, la de Pensiones, la de educacin, por citar algunas ms recientes. Unos regalos que la ciudadana va aceptando con apata, pero tambin con resignacin, pese a ser advertida de las nefastas consecuencias que tendrn estas leyes, no apenas por su contenido, sino por el camino que construyen hacia un rgimen autoritario y totalitario que no tiene miras de de-jar el Poder, para lo cual ya ejecuta tambin otro plan que incluye la extincin de toda fuerza opositora y el silenciamiento de cualquier voz discordante.

    en realidad, todo esto no es sino otra crnica de varias muertes anunciadas. Una contradiccin en tiempos de renovacin y de renacimiento o resurreccin, mensajes que llegan para ser vividos por todos, sin excepcin, en Navidad y Ao Nuevo. Por qu nadie reacciona? Qu pasa con las voces que reclaman das mejores, garantas constitucionales y el derecho a vivir mejor? Dnde est la verdadera voluntad de cambio o, como aseguran muchos, las ansias de seguir viviendo en libertad? Bastar resignarse a seguir recibiendo presentes griegos y agachar la cabeza, siguiendo el ejemplo de lderes opositores que asemejan avestruces antes que leones?

    La historia que da origen a la Navidad y los personajes que brillaron en ella demostraron un camino distinto, al que poca atencin ponemos, perdi-dos en el ruido de los metales y sables. Ese fue un camino de lucha, de sacri-ficios, de entrega a unos ideales que consagraban el bien de la humanidad como el Bien Supremo. Un camino de espinas, literalmente, y de escarmien-to, dolor y muerte. Pero, sobre todo, un camino de esperanza que construy los cimientos de una sociedad que merece, siempre, mejor suerte que la del pasado. Tendrn los bolivianos esa misma capacidad, que pasa necesaria-mente por el coraje de rechazar presentes griegos? No slo esta Navidad nos dar respuesta, sino tambin cmo inicien los bolivianos el recorrido de 2011: o aceptando o rechazando presentes griegos.

    Hace dos semanas, graves in-cidentes ocurridos en Bue-nos aires por la toma del Parque indoamericano a manos de miles de personas que reclamaban un techo digno, provoc la muerte de cuatro inmigrantes, tres de ellos bolivianos. el hecho, que debi pre-ocupar a las autoridades argentinas y bolivianas por el problema social que representa, termin siendo uti-lizado, una vez ms, como instru-mento poltico entre fuerzas que pugnan por tener la supremaca en el control de la opinin pblica.

    en ese juego entr el gobierno boliviano. aliado del gobierno de Cristina Fernndez, el Presidente Evo Morales no dud en sumarse al discurso de sta para descargar la responsabilidad de los hechos al in-tendente Mauricio Macri, opositor a Fernndez, acusndolo de xenfo-bo. Pero no solo eso. el Presidente tambin critic a los bolivianos que participaron de la toma, dicindoles que eran avasalladores que hacen quedar mal a Bolivia y que nadie les ha mandado a asaltar tierras ni quitar propiedades.

    Quien los escucha y quien lo ve, pues, al Presidente! Habr olvi-dado la diatriba que caracteriza sus

    intervenciones pblicas, marcada por prejuicios y discriminaciones contra los propios bolivianos, opo-sitores a su Gobierno, y que raya en la xenofobia? No lo creo. Es slo una muestra ms del cinismo que marca los discursos presidenciales. lo mismo se puede decir sobre las crticas que el Presidente osa hacer a los avasalladores e inmigrantes bolivianos en Argentina. Habr olvidado que l mismo ha sido inci-tador en primera lnea de avasalla-mientos similares en Bolivia?

    El problema ahora ya no es apenas la impostura del Gobierno para ir por ah dando normas de conducta que l mismo vulnera continuamente, sino la falta de co-raje de los bolivianos en general, y particularmente de dirigentes, para desenmascarar al Presidente y a sus portavoces, poniendo los puntos sobre la es. Ser por miedo a que desde el ejecutivo los tilden de se-paratistas, terroristas, racistas y otras istas? Tambin parece que as es y el Gobierno lo sabe. Por eso, aprovechando que muchos andan con la cola entre las piernas, no du-da en perfeccionar sus impostu-ras, sembrar mentiras y consolidar abusos. Mal comienzo de 2011.

    Qu pasa con las voces que reclaman das me-jores, garantas constitucionales y el derecho a vivir mejor? Dnde est la verdadera volun-tad de cambio o las ansias de seguir viviendo en libertad? Bastar resignarse a seguir recibiendo presentes griegos y agachar la cabeza?

    En la prctica...

    Nmero 1 es elaborado por un grupo de periodistas independientes que han formado una sociedad editorial

    para publicar este semanario de circulacin nacional.

    Maggy Talavera (directora)Ignacio Talavera Alpire (gerente)

    Jorge Caero (columnista) Diego Jaramillo (periodista)

    Asesor legalDr. Jerjes Justiniano Atal

    ColumnistasWinston Estremadoiro (antroplogo)Alcides Parejas Moreno (historiador)

    Susana Seleme (periodista, cientista poltica)Desde Buenos Aires: Emilio Garca (abogado y profesor)

    Modelo grfico: Fernando Prez ChristensenDiagramacin: Michel M. Jaldn

    Colaboran en esta edicin Antonio Mariaca (columnista) Claudio Ferrufino-Coquengniot (escritor)Andrs Gmez (periodista)Puka Reyesvilla (Agua de mote)Alberto Bonadona (economista)Gary Rodrguez A. (economista/ gerente del IBCE)Anbal Jerez (auditor gubernamental)Andrs Soliz Rada (periodista y abogado)Ivn Boris Miranda (periodista)Gabriel Chvez Casazola (periodista/ escritor) Fotografas: Elvio Montero, Carlos Hugo Vaca, ABI

    Correo electrnico:numerouno557@hotmail.com semanarionumerouno@yahoo.esDireccin: Calle San Germn No. 15 Urb. La MadreRecepcin/telefax: 350-3585 FOTO DE PORTADA: Internet

  • 3www.semanariouno.orgViernes 24 de Diciembre de 2010

    Santa Cruz de la Sierra Bolivia

    Democracia a la boliviana:ms aparente que realLa remocin de autoridades democrticamente elegidas y la judicializacin de la poltica ponen en entredicho la legitimidad de las administraciones que asumen bajo el control del MAS. Un mal augurio, marcado por un paquete lleno de presentes griegos.Cuando el Gobierno central tom militarmente Pando y destituy de su cargo al gobernador de ese departamento, Leopoldo Fernndez, pocos com-prendieron la magnitud de la me-dida. No se trataba apenas de con-trolar una crisis provocada por la confrontacin entre los sectores alentados por el Gobierno central y los de la an Prefectura pandina que apoyaban la demanda autonomista, entonces repudiada por el MAS, si-no de una estrategia framente cal-culada para desarticular el bloque opositor que mantena, en ese mo-mento, en jaque al Poder ejecutivo. El golpe fue certero y logr herir de muerte al Consejo Nacional Demo-crtico, constituido por prefecturas y comits cvicos de Santa Cruz, Ta-rija, Beni y Pando, y al que luego se haba adherido los de Cochabamba y Chuquisaca.

    el tiempo transcurrido desde en-tonces ha demostrado que fue un gra-ve error un pecado mortal, para ser ms explcito- el no haber considera-do ese golpe y la cada de Fernndez como una seal clara de la decisin del MAS de no admitir disidencias en cualquier plano de la poltica na-cional, y de su determinacin a anu-lar esas voces -por muy democrti-ca que haya sido la eleccin de las autoridades- que las representaban. el resultado de ese error, atribuido exclu