Semanario 467

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Derechos laborales en peligro...

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  • Derechos laborales en peligro

    Los trabajadores no tienen mucho qu celebrar en el Gobierno del

    MAS. EL Cedla lo demuestra en

    un informe de Alerta Laboral .

    Pgs. 3-7

    Rio+20 o menos veinte?, es la duda que deja la cumbre medioambiental

    Ni siquiera el organi-zador de la Conferen-cia sobre Desarrollo Sostenible qued satisfecho con los resultados de Rio+20. Pgs. 16-18

    Jatupeando invita a las Jornadas de Investigacruz, hoy sobre etnohistoria

    Etnohistoria, presente y proyecciones de los pueblos indgenas del Oriente es el tema ele-gido para una nueva versin de Investiga-cruz. Pgs. 22-23

    La defensa del Tipnis se tie de luto y enfrenta nuevas batallas

    Dos muertes (la foto es de Samy Schwartz) y un fallo del Tribunal Constitucional gol-pean a los indgenas que defienden el Tipnis, pero no frena la Marcha. Pgs. 8-11

    Semanario Nacional Viernes 22 al jueves 28 de junio de 2012 Santa Cruz de la Sierra, Bolivia Ao 10 Nmero 467 Bs 5

  • 2www.semanariouno.orgViernes 22 de junio de 2012 Santa Cruz de la Sierra Bolivia

    EDITORIAL

    Voz compartidaRo+20 menos 20?La expectativa generada por la Conferencia de las Naciones Unidas so-bre el Desarrollo Sostenible, o Rio+20 como se dio en llamar a la cita convocada este ao en Rio de Janeiro, parece haber sido a la luz de los resultados ya anunciados en el tercer y ltimo da de la cita- sobredimensionada. Es lo que se percibe en el balance final hecho por sus protagonistas, incluyendo al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que si bien calific el encuentro de exitoso, dej tambin en claro que esperaba un resultado ms ambicioso.

    No es difcil comprender por qu el tono de decepcin o desencanto en va-rias de esas voces, incluyendo la de Ki-moon. Hace aos que hay una lucha sin cuartel para lograr que los gobiernos asuman polticas serias y de largo alcance para reducir la pobreza, fomentar la equidad social y garantizar la proteccin del medio ambiente en un planeta cada vez ms poblado. Pero lo cierto es que desde 1992, cuando se realiz la primera Cumbre de la Tierra, tambin en Rio de Janeiro, poco es lo que se avanzado en ese propsito.

    Basta ver los indicadores mundiales para comprobarlo. El mundo de hoy tiene 7 millones de personas y para el ao 2050, habr 9 mil millones. Una de cada cinco personas, es decir 1.400 millones, vive hoy con 1,25 dlares diarios o menos. Mil millones y medio de personas no tienen acceso a la electricidad. Dos y medio millones de personas no tienen un cuarto de bao. Casi 1.000 millones de personas pasan hambre todos los das. Y por si todo ello fuera poco, las emi-siones de gases de efecto invernadero continan aumentando, a tal punto que se prev que ms de un tercio de todas las especies conocidas podran extinguirse si el cambio climtico contina sin control.

    Son los datos que maneja la ONU y que la lleva a insistir en cumbres como la de Rio+20, en las que trata de comprometer ms a las naciones que hacen parte de la iniciativa, convocando para ello el apoyo del sector privado y de las Orga-nizaciones No Gubernamentales. Sobran argumentos a favor de la iniciativa, la misma que es considerada por muchos como una oportunidad histrica para definir las vas hacia un futuro sostenible, con ms empleos, ms energa limpia, mayor seguridad y un nivel de vida digno para todos.

    Pero algo falla en la convocatoria, algo no funciona en el proceso iniciado con gran mpetu en 1992, impidiendo avances significativos en los dos temas centrales de debate: cmo construir una economa ecolgica para lograr el desa-rrollo sostenible y sacar a la gente de la pobreza, y cmo mejorar la coordinacin internacional para el desarrollo sostenible. Qu es lo que falla, qu es lo que no funciona, tal como se ha vuelto a ver en esta ltima cumbre, la Rio+20?

    Las ONGs que promueven cumbres paralelas a las convocadas por la ONU no tienen duda y resumen los motivos del estancamiento del proceso a una razn muy simple: afn desmedido de ganancias en un modelo de desarrollo en el que priman los intereses econmicos, antes que los intereses o derechos humanos. Ki-moon dice lo mismo, pero con otras palabras: Los diferentes intereses de los pases hacen muy difciles y lentas negociaciones; hay muchas propuestas ambiciosas, pero los pases tienen lmites e intereses especficos.

    Una realidad lamentable, sobre todo si consideramos que los gobiernos, el sector privado y las ONGs son tambin conscientes que ser imposible dejar un mundo habitable a nuestros hijos y nietos si los desafos de la pobreza gene-ralizada y la destruccin del medio ambiente no se abordan ahora con firmeza y conviccin. En otras palabras, si no hay verdadera voluntad para actuar en consecuencia, dejando de lado cumbres que solo sirven para la foto.

    Algo no funciona en el proceso iniciado con mpe-tu en 1992, impidiendo avances significativos en los temas centrales de debate: cmo construir una eco-noma ecolgica para lograr el desarrollo sostenible y sacar a la gente de la pobreza, y cmo mejorar la coordinacin internacional para ese desarrollo.

    Sin vueltasQuin les va curar el corazn parto?, dan ganas de gritar al ver a los indgenas del Oriente con los pies llagados y el cansancio en los ojos, despus de semanas re-corriendo a pie cientos de kilmetros para llegar hasta La Paz y hacer escu-char su demanda: no partan al Tipnis en dos, no nos maten en vida! No es la primera vez que lo hacen. Esta es la novena vez que marchan hasta La Paz en defensa de sus territorios, y la segunda por Isiboro-Scure.

    Pero tienen el corazn partido no slo por las caminatas largas y can-sadoras, sino tambin por las cinco muertes que dejan las dos ltimas marchas, las ms dolorosas de todas. Las ms combatidas y atacadas por el gobierno de turno, nada menos que uno que se jacta de ser indgena y defensor de la Madre Tierra. Las cin-co muertes han ocurrido como emer-gencia de las dos marchas, y hay al menos otras tres de nios y nias que no pudieron nacer por abortos provo-cados por la represin policial a a la VIII Marcha, cuando pernoctaba en Chaparina, en septiembre de 2011.

    Quin curar las heridas dejadas por las ausencias de los nios Pedro Moy y Juan Uche, de los dirigentes Eddy Martnez y Otilia Cunay y del marchista Alejandro Cayuba, muer-

    tos durante la movilizacin en defen-sa Tipnis en la VIII y IX marcha?

    El 25 de mayo, en Chaparina, los indgenas lloraron y plantaron cuatro cruces, tres en memoria de los falle-cidos en la movilizacin 2011 y una por tres nios que no pudieron nacer. Pedro Moy (12), de San Ramoncito, el 21 de agosto cay de la camioneta que llevaba alimentos para los mar-chistas y perdi la vida en San Igna-cio de Moxos. Juan Uche Noe, nio de ocho meses que viva junto a sus padres en el Territorio Indgena Mul-titnico, el 5 de septiembre de 2011, en San Borja, falleci con vmitos, fiebre y diarrea. Eddy Martnez (27), el cacique del pueblo chiquitano, falleci en el trgico accidente del avin de Aerocon, el 8 de septiembre pasado, cuando se diriga de Santa Cruz a Trinidad tras gestionar medi-camentos para los marchistas. Otilia Cunay (38) dirigente de la Central de Mujeres Indgenas de Beni, y Alejan-dro Cayuba (48), ambos del pueblo Tsimane perecieron en el accidente ocurrido este mes en Senda Verde.

    Esos, los muertos enterrados. Pero hay ms muertos en vida, son los miles de indgenas que creyeron en el proceso de cambio y hoy no valen nada para el gobierno del presidente indio.

    En la prctica...

    Nmero 1 es elaborado por un grupo de periodistas independientes que han formado una sociedad editorial

    para publicar este semanario de circulacin nacional.

    Maggy Talavera (directora)Ignacio Talavera Alpire (gerente)

    Jorge Caero Soto (columnista) Osman Patzzi (periodista)

    Diego Jaramillo (reportero)Asesor legal

    Dr. Jerjes Justiniano Atal

    ColumnistasWinston Estremadoiro (antroplogo)

    Susana Seleme (periodista, cientista poltica)Carlos Valverde Bravo (periodista, productor)

    Osman Patzzi Sanjins (El Otro Amarillo)

    Modelo grfico: Fernando Prez ChristensenDiagramacin: Daniel Garca Hermosilla

    Colaboran en esta edicin Fredy Villagmes (Cipca)Bartolom Clavero (Jurista e historiador espaol)Javier Gmez Aguilar (Director ejecutivo de Cedla)Pablo Cingolani (pablocingolani@yahoo.com.ar)Claudio Ferrufino-Coquecniut (escritor)Ovidio Roca (Economista)Rolando Schurpp (Ingeniero)Tito Pedro Reynaga (wreynagavx@yahoo.es)Puka Reyesvilla (xx xxx) Andrs Oppenheimer (aoppenheimer@elnuevoherald.com)

    Fotografas: Internet / Elvio Montero /Diego Jaramillo.

    Correo electrnico:numerouno557@hotmail.com semanarionumerouno@yahoo.esDireccin: Calle San Germn No. 15 Urb. La MadreRecepcin/telefax: Gabriela Garca Landvar, 350-3585FOTO DE PORTADA: Al-Azar / Internet

  • 3www.semanariouno.orgViernes 22 de junio de 2012

    Santa Cruz de la Sierra Bolivia

    bierno, al no tocar los intereses de la gran propiedad agraria, est ponien-do especial inters en las TCO y los parques nacionales para atenuar la demanda por mayores dotaciones de tierra por parte de campesinos y colonizadores. Ello es preciso des-tacarlo en pleno contexto de la IX marcha indgena que apoya a los indgenas del TIPNIS, para que se derogue el decreto de la consulta previa por considerarla inconsti-tucional y que viola sus derechos colectivos respecto a sus territorios comunitarios.

    En este manantial de conflictos, el Estado timoneado por el MAS ha mostrado otra vez que su propuesta del vivir bien atenta contra los tra-bajadores e indgenas del pas.

    ALERTA LABORAL

    Vivir bien conculcando derechos

    El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario analiza a fondo, en su Alerta Laboral N 70 la poltica laboral del Gobierno y concluye: solo busca contene