La Chinchilla Chilena

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Artículo publicado en la revista La Chiricoca, de la ROC. Nº 13 de diciembre de 2011.

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  • N 13 , D i c i em br e 2 01 1 L a Ch i r i c oc a

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    por Claudia Silva

    La Chinchilla chilena

    Chinchilla chilena (Chinchilla laniger), Nocturama R. N. Las Chinchillas (Reg. IV), foto Csar Piones.

  • P gi n a 4

    N 13 , D i c i em br e 2 01 1 L a Ch i r i c oc a

    La Chinchilla chilena o Chinchilla de cola larga (Chinchilla laniger), es

    un roedor nocturno, herbvoro, que

    se encuentra slo en territorio chi-leno. Tiene orejas largas respecto a

    su tamao corporal, un denso pelaje,

    y una cola peluda. Es un roedor que

    vive en grupos familiares dentro de madrigueras. Sus pequeas patas y

    garras delanteras no son apropiadas

    para excavar, por lo que depende de recovecos naturales entre las rocas o,

    mayormente, bajo las races de la

    planta suculenta Puya berteroniana. Suelen pararse sobre sus patas trase-

    ras, las cuales son ms largas, durante

    la alimentacin o vigilancia, mientras sostienen el alimento en sus patas

    delanteras.

    El hbitat de la Chinchilla chilena es la zona precordillerana del norte chileno, zona en la que se registran muy bajas temperaturas por la noche. Es por esto que la Chinchilla chilena, al igual que la Chinchilla de cola corta o Chinchilla

    andina (Chinchilla brevicaudata) que habitaba el altiplano de Chile, Per, Bolivia y Argentina, tiene uno de los pelajes

    ms densos conocidos en el mundo, con 50-70 :nos vellos creciendo desde un solo folculo (a modo de comparacin, los humanos tenemos un solo vello por folculo), lo que llev a que su piel fuese catalogada como la ms hermosa y

    delicada del mundo. Para ser ms exactos, la chinchilla de cola corta tena un pelaje ms suave que su prima de cola

    larga, razn por la cual tambin era conocida como chinchilla real por los peleteros, mientras que a la otra se le lla-

    maba chinchilla bastarda. La menor calidad relativa de la Chinchilla chilena, sin embargo, no impidi, sino que slo dilat, su explotacin indiscriminada.

    La piel de chinchilla era deseable para cualquier prenda de vestir, pero se requeran ms de 100 individuos para hacer

    un abrigo de mujer, por lo que se utilizaban ms en bordes de abrigos, sombreros y muequeras. Con ese nivel de de-manda y explotacin, y ningn control sobre la caza en los lugares de origen de las pieles, la extincin de sus

    poblaciones era inevitable. Primero desapareci la Chinchilla andina, de mejor pelaje, y paulatinamente fueron extin-

    guindose las poblaciones de la Chinchilla chilena, que tena una distribucin ms extendida hacia el sur. Los cazadores locales de chinchillas reciban el nombre de chinchilleros. Los mtodos de captura iban desde perros

    entrenados, diversas trampas y lazos, hasta prender fuego a las plantas que crecan sobre sus madrigueras para forzar-

    las a salir. Si bien los chinchilleros slo reciban una parte del precio :nal de la piel, la ocupacin era lo su:cientemen-te rentable como para que estuvieran dispuestos a aceptar las expediciones de meses en las montaas escarpadas, en

    un clima de temperaturas extremadamente altas por el da y bajo cero por las noches. Mientras ms escasas y difciles

    de encontrar se volvan las chinchillas, ms aumentaba su precio, por lo que la caza no era desincentivada. El perodo ms intensivo de explotacin ocurri entre mediados de 1800 y principios de 1900: ms de 6 millones de

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    pieles fueron declaradas para su exportacin duran-te ese perodo, y el doble de esa cifra podra haber

    salido del pas sin ser declarada. Las exportaciones

    anuales comenzaron a declinar dramticamente des-

    de 1905 en adelante, hasta que llegaron a cero a me-diados de 1930, pero los cambios en las cifras tuvie-

    ron relacin no slo con la declinacin de las pobla-

    ciones silvestres, sino tambin con intentos por par-te del gobierno de controlar la caza. En 1910 se :r-

    m un tratado entre Chile, Argentina, Bolivia y Per

    que prohiba la explotacin y comercio de la chin-chilla, sin embargo ste no fue realmente implemen-

    tado, por lo que se cree que simplemente deriv en

    que menos pieles fueran declaradas, mientras que su nico efecto concreto fue aumentar 14 veces el pre-

    cio de la piel de chinchilla, haciendo mucho ms

    deseable su captura. En 1929 hubo un nuevo intento de las autoridades

    por controlar la caza de la chinchilla y de otras espe-

    cies en Chile que eran cazadas indiscriminadamente con :nes peleteros (nutrias, zorros, lobos marinos,

    entre otros), con la promulgacin de la Ley de Caza.

    En paralelo a esta ley, se haba logrado la cra en cau-

    tiverio de chinchillas en Estados Unidos, lo que con-tribuy tambin a disminuir la presin sobre la espe-

    cie. No obstante, la caza furtiva continuaba. En los

    60, diversos naturalistas crean que la Chinchilla chilena estaba extinta. Las chinchillas, y en general los animales terrestres de Sudamrica, ingresaron tardamente al mercado peletero mundi-

    al. Las pieles ms hermosas, como el armio y el visn, fueron por siglos muy deseadas en Europa, principalmente en

    Francia e Inglaterra, como un smbolo de estatus. Cuando la mayor parte de las especies peleteras en Europa haban colapsado por la caza excesiva, el descubrimiento de Amrica dio un respiro aportando con nuevas poblaciones de es-

    pecies similares a las europeas, como el castor americano y el visn americano. Los indios de Norteamrica intercam-

    biaban pieles por herramientas, trufas y alcohol con los colonizadores ingleses y franceses. Espaa por su lado, habien-do accedido a una inmensidad de oro y otros metales preciosos en Sudamrica, no estaba particularmente interesado

    en explotar la peletera. La independencia de EE.UU. le permiti a los americanos arrebatar a los ingleses el control del

    mercado peletero de exportacin a Europa, y poco a poco se fue formando un mercado interno, con lo que comenzaron a importar pieles desde Centro y Sudamrica, dando comienzo a la etapa ms intensa de caza en nuestro continente

    durante los siglos 19 y 20.

    La revolucin industrial permiti la masi:cacin de los textiles, lo que deriv en el reemplazo del cuero y pieles como la principal materia prima de la vestimenta. Esto no tuvo mayor impacto en la demanda de pieles :nas, que cumplan un

    rol como smbolo de estatus ms que como prenda bsica, pero s deriv en la prdida de la familiaridad de la mayora

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    de la gente con el uso de material animal en las prendas de vestir. Es-

    te factor, sumado a la psima situa-

    cin en que estaban prcticamente

    todas las especies que haban ali-mentado el mercado peletero tanto

    en EE.UU como en Europa, permi-

    tieron el surgimiento de las grandes campaas en contra del uso de pie-

    les en la dcada de los 80, que tu-

    vieron enormes impactos en la in-dustria peletera. En paralelo, y en

    respuesta en parte al estado de las

    poblaciones silvestres diezmadas por la caza y otras actividades hu-

    manas, surga en el mundo cient:-

    co la Biologa de la Conservacin, disciplina en la que bilogos y ec-

    logos buscaban lograr la recupera-

    cin de las especies y hbitats. En ese contexto mundial, en la d-

    cada del 70 lleg a Chile la biloga

    Connie Mohlis, con el objetivo de

    localizar posibles colonias silvestres de chinchilla para recuperar la es-

    pecie. Luego de un largo perodo

    de bsqueda infructuosa, la biloga comenzaba a pensar que la especie efectivamente se haba extinguido, hasta que, manejando de regreso de una salida a

    terreno en las cercanas de Illapel, recogi en el camino a don Baldomero Pea, un local que haca dedo para llegar al

    pueblo. En la conversacin en el auto, don Baldomero, que ya saba que haba personas buscando chinchillas en la zona, se decidi a confesar que l tena algunas en su casa, sin revelar por qu las tena. La realidad era que Baldomero Pea

    trabajaba an como chinchillero, y sobreviva de la caza de quizs las ltimas poblaciones de chinchilla en el mundo, al

    igual que otros personas en los alrededores de la localidad de Auc. Se estima que el comercio ilegal que ocurra en la zona era de 12.000 chinchillas al ao. La decisin de don Baldomero de revelar dnde estaban estas ltimas poblacio-

    nes permiti la creacin de la Reserva Nacional Las Chinchillas en 1983, en la cual trabaj como guardaparque varios

    aos. A la creacin de la Reserva, se sum un estudio de WWF-CONAF para obtener conocimientos bsicos de la biologa y

    ecologa de las chinchillas. ste y otros estudios se enfrentaron a diversas di:cultades tcnicas para obtener resultados,

    entre otras la revocacin del permiso para capturar chinchillas, luego de que algunos individuos fueran muertos por zo-rros en las jaulas de trampeo. Por estas y otras di:cultades, nuestro conocimiento sobre las chinchillas sigue siendo muy

    limitado, lo que no permite siquiera tener una estimacin razonable de la abundancia de la poblacin. Las estimaciones

    Trampas para capturar chinchillas, Centro de Informacin Ambiental, R.N. Las Chinchillas, fotos Claudia Silva.

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    hechas por CONAF se basan en la extensin

    de las colonias y valores

    de densidad mnima y

    mxima; para 1996, se obtuvo un rango de

    entre 1700 a 8200

    chinchillas en la Reser-va. Lgicamente, el

    amplio margen de error

    de estos datos no per-miten juzgar, con un

    mnimo de seguridad,

    cul es el actua