JACQUES DERRIDA Fenomenologia

Click here to load reader

  • date post

    30-Sep-2015
  • Category

    Documents

  • view

    49
  • download

    4

Embed Size (px)

description

Artículo de Jacques Derrida sobre fenomenología

Transcript of JACQUES DERRIDA Fenomenologia

JACQUES DERRIDA. LA FENOMENOLOGA Y LA CLAUSURA DE LA METAFSICA.Jacques Derrida. "La fenomenologa y la clausura de la metafsica." in:Derrida en castellano.(Spanish).Translations:

Jacques Derrida. "Phnomnologie et la fermeture de la mtaphysique." in:Epokhe.February 1966. (Greek). Jacques Derrida. "Phnomnologie et la fermeture de la mtaphysique." in:Alter.No. 8, 2000. pp. 69-84. (French). Jacques Derrida. "La fenomenologa y la clausura de la metafsica." in:Derrida en castellano.(Spanish).Laespeculacinmetafsica inspir a Husserl una desconfianza tenaz. No dej de ver en ella un ejercicio retrico dogmtico, unadialcticaverbal, en el sentido que Aristteles daba a la palabra dialctica , arte intermedio entre la retrica y la analtica, que razona sobre premisas probables y no ciertas. Husserl siempre opuso a la especulacin metafsica, ladescripcinconcreta y fiel, apodctica y no emprica, de lo que l llamaba las cosas mismas. El retorno a las cosas mismas, lo sabemos, fue el motivo fundamental de la fenomenologa. El concepto de cosa (Sache) cubre aqu todos los onta: cosa fsica o psquica, objeto sensible o inteligible, verdad matemtica o valor moral, significacin religiosa o esttica, naturaleza o cultura, etc. Volver a las cosas mismas es respetar el sentido de todo lo que puede aparecer a la conciencia en general, de todo lo que se da y tal como se da en persona (leibhaftig), como lo que es, en su desnudez originaria, despojada de todo revestimiento conceptual acaecido antes de ser recubierto por una interpretacin especulativa. La palabra metafsica frecuentemente califica, en el lenguaje de Husserl, la disimulacin de las cosas mismas, de su sentido autntico y originario, por la dialctica especulativa.[70] Esta sospecha se explica, al menos bajo una de sus caras, por la situacin histrica en la que el joven matemtico Husserl, discpulo de Kronecker y de Weierstrass, accede a la filosofa a partir de 1880, bajo la influencia de su nuevo maestro Brentano. Quin no tena por definitivo entonces, en Alemania, el hundimiento de las grandes metafsicas post-kantianas, del idealismo hegeliano en particular? Pero tambin el positivismo triunfante y el optimismo cientificista comenzaban a sofocarse. La crisis de la metafsica era extraamente contempornea de una crisis de la ciencia positiva, particularmente en el dominio de las ciencias humanas, de las ciencias del espritu como se las llamaba entonces. Las inmensas ambiciones inspiradas por el modelo y el progreso de las ciencias de la naturaleza se derrumbaban poco a poco. Esta simultaneidad de las dos crisis no era fortuita. Perfilaba un espacio histrico que an hoy es el nuestro. Es por lo que el esfuerzo de Husserl que se ha obstinado, desde la primera hasta la ltima de sus obras (La crisis de las ciencias europeas y la fenomenologa trascendental), en responder simultneamente a las dos crisis, a los dos fenmenos de la misma crisis, marc todo el pensamiento filosfico de nuestro siglo: directa o indirectamente, pero siempre. Si quizs no ha habido nunca un filsofo husserliano de pura ortodoxia, si todos los fenomenlogos han sido disidentes signo de la fecundidad de un pensamiento cuya apertura y movimiento no se han propuesto nunca como un sistema de dogmas, como una doctrina metafsica no hay filsofo hoy que no se defina esencialmente por su relacin con la fenomenologa.Indudablemente, la respuesta husserliana a esta doble crisis fue revolucionaria o radical. Pero como la mayora de las revoluciones, tom el camino del retorno a una tradicin autntica cuya historia habra pervertido el sentido y ocultado el origen. Siempre que Husserl critica , pone en cuestin o pone entre parntesis en los hechos a las ciencias positivas y a la filosofa, lo hace recordando su vocacin originaria. Muy pronto dijo nosotros somos los verdaderos positivistas . Y es a la filosofa como ciencia rigurosa tal es el ttulo de un artculo de 1911 a la que corresponder la tarea de una nueva crtica y de una nueva fundacin radical de las ciencias de la naturaleza y de las ciencias del espritu. Concluyendo sus Meditaciones cartesianas , gran obra de su madurez, Husserl opone an la metafsica autntica, la que deber su cumplimiento a la fenomenologa, a la metafsica en el sentido habitual. Los resultados que presenta entonces son, dice,metafsicos, si es verdad que el conocimiento ltimo del ser debe ser llamado metafsica. Pero ellos no tienen nada que ver con la metafsica en el sentido habitual del trmino; esta metafsica, degenerada en el curso de su historia,[71]no es del todo conforme al espritu en el que ella ha sido originalmente fundada en tanto que filosofa primera. El mtodo intuitivo concreto, pero tambin apodctico, de la fenomenologa, excluye toda aventura metafsica, todos los excesos especulativos( 60).La fenomenologa aparece ya, entonces, a la vez como latransgresinresuelta y audaz de la metafsica (y as de toda la filosofa tradicional cuyo fin denuncia, como lo hicieron Marx, Nietzsche y Heidegger) y como larestauracinms consecuente de la metafsica. Si da un paso ms all de cierto hegelianismo en el que se recoge y se cumple toda la historia de la metafsica, es para volver al origen, al ideal platnico de la filosofa comoepistemey al proyecto aristotlico de laphilosophia prote. La nueva metafsica, surgida de la fenomenologa trascendental, ser la ciencia rigurosa y la filosofa primera. Ordenar todo el sistema del saber, asegurndole lcitamente sus principios y sus races. El fenomenlogo, funcionario de la humanidad , dir Husserl, tendr el mandato del comienzo la filosofa es la ciencia de los comienzos verdaderos, de losrizomata panton y delmandato: misin arcntica, segn otra palabra de Husserl. Todo el itinerario husserliano est afectado por esta ambigedad: nos retiene en el campo y en el lenguaje de la metafsica por el gesto mismo que lo lleva ms all de la clausura metafsica, de los lmites de todo lo que de hecho se ha llamado metafsica. Los conceptos a los que la fenomenologa ha debido apelar llevan la marca de esta extraa situacin : conceptos tradicionales a los que ha sido necesario rehacer una juventud, que se ha debido despertar bajo su ptina y sus sedimentaciones histricas, rodear de comillas, controlar con la ayuda de neologismos, comentar con infinitas precauciones, etc. Estas dificultades, se presiente, no son accidentales y exteriores a la esencia misma del proyecto husserliano. Cul es entonces este proyecto? Cul es este itinerario? Cules son estos conceptos?La prehistoria de la fenomenologaPor qu, en su primer libro,Philosophie der Arithmetik(1891), Husserl pidi a lapsicologalos recursos de una primera crtica de la metafsica? Segua as, sin duda, una tendencia general de la poca y del ambiente. Pero tambin se percibe ya una preocupacin original que nunca lo abandonar : la del origen concreto, en la experiencia subjetiva de la percepcin, de las significaciones ideales y de los objetos cientficos aqu los objetos aritmticos, los nmeros que, en razn de su exactitud y de [72] su valor objetivo universal parecen lcitamente independientes, en su procedencia, de toda experiencia psicolgica, de la multiplicidad de los acontecimientos psquicos, de los actos de los que ellos son el polo. Hasta entonces, en la historia de la metafsica, la alternativa haba sido la siguiente :algunas vecesno se respetaba su objetividad y su universalidad inscritas, sin embargo, en su sentido y se los remita a la experiencia sensible, a su origen psicolgico : era el gesto del empirismo, particularmente en los filsofos ingleses;otras, al contrario, por tomar en cuenta su universalidad, su necesidad inteligible, se asignaba a los objetos ideales y a las verdades matemticas que eran su modelo, un lugar eterno fuera de la experiencia y de la historia,topos noetosen Platn, entendimiento divino en los grandes racionalistas cartesianos, estructura apririca del espritu finito en Kant cuya nocin de formas universales de la sensibilidad pura aseguraba una funcin anloga. En el fondo, siempre se haban abstenido ante la difcil cuestin del origen: la historia de la metafsica era la historia de esta abstencin. De hecho, el empirismo y el racionalismo siempre se haban yuxtapuesto oscuramente y es su complicidad la que ser el blanco de Husserl.Al intentar describir, an como psiclogo, el origen subjetivo y perceptivo del nmero sin borrar el sentido universal e ideal de los valores aritmticos, Husserl espera estremecer o bien renovar la metafsica: Los resultados de esta investigacin deben ser importantes tambin para la metafsica y la lgica . Los objetos ideales son producidos por actos subjetivos y no seran nada sin ellos: Nos vemos forzados a decir: los nmeros son producidos en el acto de enumerar; los juicios son producidos en el acto de juzgar . Actividadpsquica, piensa an Husserl, quien tributa aqu, en cierto sentido, al psicologismo que criticar algunos aos ms tarde. Pero ya se lo ve preocupado en analizar la especificidad de los actos psquicos que apuntan a los objetos ideales, permanentes y universales, y que, primeramente, han engendrado. Por otra parte, siguiendo a Brentano, ya reconoca la dimensinintencionalde la conciencia psicolgica que es siempreconcienciade algo, salida fuera de s hacia el objeto. Por ltimo, si la intencionalidad es descrita an lo que ms tarde no ser ya el caso cuando aparezca la estructura trascendental de la conciencia en tanto que carcter real y natural de la conciencia, las producciones ideales de esta conciencia no son situadas entre los objetos naturales y las cosas en el mundo. He ah una ruptura decisiva con el empirismo psicologista. Los nmeros son creaciones del espritu, en la medida en que ellos constituyen resultados de actividades que ejercemos respecto de contenidos concretos; pero lo que crean estas actividades, no son nuevos contenidos absolutos que podramos recobrar enseguida [73] en alguna parte en el espacio o en el mundo exterior; son propiamente conceptos de relaciones, que s