Ezra Pound

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  • NDICE

    Nota introductoria 4

    Acerca de su propio rostro reflejadoen un espejo 6

    Mujeres ante un aparador 6

    Sociedad 6

    El retrato 6

    Letana nocturna 7

    In exitum culusdam 9

    (Doria) 9Un objeto 10

    De gypto 10

    Una muchacha 11

    La carpa 11

    Satiemus 12

    Y as, en Nnive 13

    A Madame Lullin 14

    Silet 14

  • La buhardilla 15

    N.Y. 15

    Famam librosque cano 16

    Cino 18

    Coito 20

    Antigua sabidura, ms bien csmica 20

    En una estacin del metro 21

    Cntico del sol 21

    Retrato de mujer 21

  • EZRA POUND

    Seleccin, traduccin y notas deRAFAELVARGAS

    UNIVERSIDAD NACIONAL AUTNOMA DE MXICO

    COORDINACIN DE DIFUSIN CULTURALDIRECCIN DE LITERATURA

    MXICO, 2007

  • 4NOTA INTRODUCTORIA

    Pocos hombres han hecho de la poesa, realmenteuna forma de vida (no un modus vivendi) con tantapasin y coraje como lo hizo Ezra Pound. A losquince aos ya se haba propuesto ser el hombreque ms conociera de poesa en el mundo.Todas susactividades girarn en torno a esta pasin; inclusolas errneas teoras econmicas que abrazara aosms tarde, encuentran su raz en sus conviccionespoticas (prueba de ello es la insistencia con que serefiere a la usura en sus poemas), porque Pound es,ante todo, un poeta, y uno de los ms grandes denuestro siglo.La labor de Pound en la literatura es de una diver-

    sidad enorme: lo mismo hace ensayos y traduccionesde antiguos poetas chinos o del Renacimiento, queedita libros o consigue dinero para sus amigos(como es el caso de La Sociedad de Amigos de T.S.Eliot).Pero toda pasin exige un precio: Pound pag sin

    regateos haber sido una de las mayores figuras delarte de nuestro tiempo.Acusado de alta traicin porhaber colaborado en unas transmisiones radiofni-cas contra los aliados, bajo la dictadura deMussolini,esperdonadopor la corte que lo considera loco, yqueda confinado en el Hospital Psiquitrico de St.Elizabeth, donde pasquince aos viviendo mscon ideas que con personas.Todo ello provoc quehacia el final de su vida Pound tuviera un senti-miento de frustracin y vaco tan grande que, quie-nes se acercaron a l en sus ltimos aos, solanescucharle confesar: Estaba equivocado. Estaba

  • 5equivocado. Toda mi vida me enga y ahora veomis errores, veo que no s nada.Sin embargo, la obra de Pound permanece ah, in-

    mensa, esperando que nos acerquemos a ella y com-partamos la visin de un hombre que no solamentesupo describir la belleza del mundo, sino tambininventarla.

    RAFAELVARGAS

  • *Venus reclinada, por Jacopo Del Sellaio

    6

    ACERCA DE SU PROPIO ROSTROREFLEJADO EN UN ESPEJO

    Oh extrao rostro ah sobre el espejo!Oh blasfema compaa, oh santo anfitrin,Oh mi tonto rostro barrido por la tristeza,Cul es la respuesta? Oh t, miradaque te esfuerzas y vagas y por la que pasanla burla, el desafo, la sinceridad!Yo? Yo? Yo?

    Y t?

    MUJERES ANTE UN APARADOR

    Las chucheras de mbar y turquesa falsaslas atraen.Casi parecen autnticas:Estas llamativas baratijas!

    SOCIEDAD

    La buena posicin de la familia se tambaleaba,y por esta causa la pequea Aurelia,que haba redo durante dieciocho veranos,ahora soporta el repugnante contacto de Phidippus.

    EL RETRATO*

    Los ojos de esta dama muerta me hablan,porque en ellos estuvo el amor, y no fue posible

    ahogarlo.

  • 7Y en ese cuerpo el deseo, que no pudo ser borradoa besos.

    Los ojos de esta dama muerta me hablan.

    LETANA NOCTURNA

    Oh Dios, purifica nuestros corazones!Purifica nuestros corazones!

    S, las lneas que has depositado en men sitios de hermosura

    y la belleza de esta tuVeneciaque me has mostradoprovocan mis lgrimas.

    Oh Dios, qu gran bondadtuvimos en tiempos pasadosy hemos olvidado hoy,

    que nos has dado esta maravilla,oh Dios de las aguas?

    Oh Dios de la noche,qu gran dolor

    nos acometerque nos has recompensado

    antes del tiempo de su llegada?

    Oh Dios del silencio,purifica nuestros corazones,purifica nuestros corazones,

    porque hemos vistola gloria de la sombra

    semejante a tu doncella.

  • 8S, la gloria de la sombrade tu belleza ha caminado

    sobre la sombra de las aguasen esta tuVenecia.

    Y ante la santidadde la sombra de tu doncellahe recogido la mirada,

    oh Dios de las aguas.

    Oh Dios del silencio,purifica nuestros corazones,purifica nuestros corazones,

    oh Dios de las aguas,limpia nuestros corazones,porque he visto

    la sombra de esta tuVeneciaflotando sobre las aguas,

    y tus estrellas

    han visto este prodigio, desde sus remotos cursoshan visto ellas este prodigio,

    oh Dios de las aguas,apacibles como son tus estrellasmudas para nosotros en sus remotos cursos,sereno es tambin mi corazn

    y se vuelve silencioso dentro de m.

    Purifica nuestros corazonesoh Dios del silencio,

    purifica nuestros corazonesoh Dios de las aguas.

  • 9IN EXITUM CULUSDAM

    En la partida de cierta persona.

    Los tiempos que corren son amargosOh, todoeso est muy bien,

    pero, dnde est el viejo amigo que no haya decado,o negado su saludo cuando t, antes que l,

    conquistaste la fama?

    Conozco tu crculo y puedo decir con justicialo que has conservado y lo que has dejado atrs:conozco mi crculo y s muy biencuntos rostros he olvidado.

    (DORIA)S en m como la eterna tristeza

    del viento del desierto, y nocomo son las cosas transitorias

    con la alegra de las flores.Y tenme en la dura soledad

    de riscos sin soly grises aguas.

    Deja que los dioses hablen quedamente de nosotrosen los das venideros,

    las sombreadas flores de Orcuste recordarn.

  • 10

    UN OBJETO

    Esta cosa, que tuvo un nombre y no un coraznha adquirido familiaridad donde pudo haber afecto,y nada hora

    disturba sus reflexiones.

    DE GYPTO

    Yo, slo yo, he conocido los caminosa travs del cielo, el viento por lo tanto es mi cuerpo.

    Yo he contemplado a la Dama de laVida,yo, slo yo, quien vuela con las golondrinas.

    Verde y gris es su vestimentadejando su huella en el viento.

    Yo, slo yo, he conocido los caminosa travs del cielo, el viento por lo tanto es mi cuerpo.

    Manus anima pinxit,tengo mi pluma en la mano

    para escribir sobre lo mejor del mundoMi boca para cantar el canto puro!

    Quin tiene la boca para recibirla,la cancin del Loto de Kumi?

    Yo, slo yo, he conocido los caminosa travs del cielo, el viento por lo tanto es mi cuerpo.

  • 11

    Soy flama que creci en el sol,yo, slo yo, quien vuela con las golondrinas.

    La luna est sobre mi frente,los vientos debajo de mis labios.

    La luna es una grandiosa perla en las aguasde zafiro,

    fras entre mis dedos corren las aguas.

    Yo, slo yo, he conocido los caminosa travs del cielo, el viento por lo tanto es mi cuerpo.

    UNA MUCHACHA

    El rbol ha entrado en mis manos,la savia ha ascendido por mis brazos,el rbol ha crecido en mi pechohacia abajo,las ramas brotan de m, como brazos.

    Eres rbol,eres musgo,eres violetas que el viento acaricia,una nia tan alta eres,y todo esto es incomprensible para el mundo.

    LA CAPA

    Conservas los ptalos de la rosahasta que las horas de la rosa terminan,piensas que te besar la muerte?

  • 12

    piensas que la Oscura Casaencontrar en ti tan magnfica amantecomo yo? Te extraarn las nuevas rosas?

    Prefiere mi capa a la capa del polvobajo la cual yace el ao pasado,pues debera desconfiar ms del tiempoque de mis ojos.

    SATIEMUS

    Y qu si supiera tus discursos palabra por palabra?Y si t supieras que los conozco hablaras?y qu si supiera tus discursos palabra por palabra,y todo el tiempo los repitieras sobre lo que digo.Mira, hubo uno que torci su bella y brillante

    cabeza,suspirando mientras t continuabas tu dorado

    discurso.O, como nuestras risas mezcladas una con otra,mientras apretados labios dan bocanadas de aire

    intermitentequ si mis pensamientos se volvieran en su

    bsqueda mentalmurmurando entre sEl bello muerto debe conocertales momentos, pensando sobre la hierba:cuan blancos cornejos susurraron sobre su cabezaen los brillantes das de la alegra!Cmo si el dulce sonido en el interior de tu gargantaes igual que el taido de un lad en su dbil acordeconfusas narraciones que me ciegan, repetidas una

    por unacontadas tantas veces que las conocemos de

    memoria;

  • 13

    Y qu si conozco tu risa palabra por palabrasi no encuentro nada original en tu regocijo?

    Y AS, EN NNIVE

    Ay! Soy un poeta y sobre mi tumbalas doncellas esparcirn ptalos de rosay los hombres mirtos, donde la nochemata al da con su negra espada.

    Mira! eso a m no me correspondeni corresponde a ti impedirlo,porque la costumbre es muy antigua,y aqu en Nnive he contempladoa muchos cantores pasar y tomar su lugaren esos oscuros salones donde ningn hombreperturba su sueo o su cancin.Y muchos han cantado sus cancionescon mayor habilidad y sentimiento que yo;y muchos ahora sobrepasanmis habituales olas de belleza con su viento

    de flores,sin embargo soy un poeta, y sobre mi tumbatodos los hombres esparcirn ptalos de rosasdonde la noche mata a la luzcon su azul espada.

    Esto no significa, Raana, que mi cancinsuene ms alto

    o ms dulcemente que la de cualquier otrosino que

    soy un poeta, que debe beber vida,como pocos hombres vino.

  • 14

    A MADAME LULLIN

    Te sorprender que un hombre de ochenta aospueda seguir escribindote versos

    El pasto brota debajo de la nievelos pjaros cantan hasta la ltima poca del ao!

    Y Tibullus pudo decir de su muerte, en su latn:Delia, an agonizando te mirara.

    Y Delia misma desvanecindoseolvidando incluso su belleza.

    SILET

    Cuando contemplo mi negra, inmortal tinta,brotada de mi i