Didáctica de La Literatura

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    08-Oct-2015
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Didáctica de la literatura

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    Didctica de la Literatura:El contexto en el texto y el texto en el contexto

    Marta Sanz PastorUniversidad Antonio de Nebrija

    1. Objetivos y contenidos

    El objetivo fundamental de este seminario consisti en familiarizar a los parti-cipantes con algunos procedimientos didcticos destinados a la construccin de la competencia literaria de los alumnos nativos y no nativos de espaol; al mismo tiempo, se presentaron recursos para utilizar los textos literarios con la triple fina-lidad de desarrollar las competencias lxico-gramatical, discursiva e intercultural de los estudiantes.

    Para alcanzar estos objetivos se hicieron actividades en el aula que giraron en torno a los siguientes contenidos:

    La didctica de la lengua y de la literatura: medios y fines. El papel de la literatura en los mtodos de enseanza de lenguas extran-

    jeras. Gneros y textos literarios en el Marco comn de referencia para las

    lenguas: competencia pragmtica y competencia discursiva. Hablantes instrumentales, agentes sociales y mediadores interculturales.

    Otro enfoque para ensear lengua: la centralidad de la competencia discursiva; relaciones con la competencia cultural. Entender un texto, entender una cultura: recursos estratgicos compartidos.

    Aplicaciones de la teora de la literatura al diseo didctico: intertextua-lidad.

    La literatura como medio para ensear lengua: el texto literario como foco de irradiacin de contenidos, estrategias y actividades comunicati-vas de la lengua.

    La literatura como fin: la competencia literaria. Una perspectiva tcnica de la literatura: la escritura creativa como estra-

    tegia de lectura.

    A continuacin, vamos a abordar algunas de las cuestiones bsi cas que se plantearon en el seminario a propsito de los temas que se acaban de enumerar, advirtiendo al lector de que los contenidos anteriores se distribuyen dentro de los distintos epgrafes del presen te documento, sin seguir el orden marcado en el programa que sirvi de base para la exposicin oral y la interaccin con los pro-fesores par ticipantes en las jornadas. La razn de este desajuste tiene que ver con las diferencias existentes entre los gneros orales interactivos y los gneros escritos expositivos; esperamos que esta peculiaridad no produzca desconcierto en el lec-

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    tor, ya que nuestro propsito ltimo ha sido precisamente facilitar el proceso de lectura del texto.

    2. Un polmico estado de la cuestin

    A lo largo de la historia de la metodologa para la enseanza de las lenguas extranjeras, los textos literarios y, por extensin, la literatura, han jugado un pa-pel, cuanto menos, controvertido (Stembert, 1999). Desde la hegemona del texto literario en los mtodos tradicionales quin no recuerda haber estudiado latn traduciendo a Csar, Salus tio o Tito Livio o haber tomado contacto con el francs a partir de la lectura de El principito 1 se haba pasado a una situacin de olvido de los mismos, en los mtodos estructuro-globales y en los mtodos comunicativos, aduciendo razones que iban desde la dificultad, inco rreccin o falta de naturali-dad del lenguaje literario, hasta su nula capacidad para representar situaciones reales de la vida cotidiana que pudieran convertirse en un modelo vlido para los alumnos de lenguas extranjeras: unos alumnos que precisan conocer y entender la cultura del idioma que constituye su objeto de estudio. Otra de las razones, con las que se argumentaba la escasa o nula presencia de la literatura en las aulas de lenguas no nativas, se basaba en el hecho de que las necesidades de los estu-diantes siempre se relacionan con fines tc nicos y/o acadmicos que raramente se vinculan con lo literario. Tal argumentacin contraviene uno de los axiomas en los que se asien tan los enfoques comunicativos si es que el comunicativismo puede asentarse en algn axioma, de ah las comillas: el de la convenien-cia de que los profesores, programadores de cursos y diseadores de material se adapten, con total eclecticismo, a las caractersticas y necesidades de un grupo meta que por qu no? puede tener intereses literarios. Precisamente, la fasci-nacin por los productos literarios de una cultura no nativa puede llegar a erigirse en estmulo principal para el acercamiento a una lengua extranjera: un acicate tan legtimo, e incluso tan frecuente, como las motivaciones de carcter meramente instrumental. Recordemos, adems, que el Marco comn europeo de referencia para las lenguas (2002) fija como referente bsico, para la articulacin de las l-neas generales de la didctica de lenguas extranjeras, el de un perfil de estudiante que sea, al mismo tiempo, hablante instrumental, agente social y mediador inter-cultural; faceta, esta ltima, para la que resulta imprescindible aproximarse a las manifestaciones culturales de la lengua nativa y de la lengua no nativa, aplicando estrategias interpretativas de observacin, contraste y reflexin que permitan

    1 La diferencia entre el latn como lengua muerta, a la que no se puede acceder ms que a travs de los documentos escritos conservados documentos que en su mayora tienen el rango de lite rarios, aunque se trate de textos jurdi-cos, cientficos o filosficos, y el francs, como idioma vivo, resulta evidente. El latn no se puede aprender de otra manera, ni tendra sentido aprenderlo de otra manera, dado que el alumno no va a disponer de oportunidades para interactuar oralmente en latn, y las necesidades de estudio de esa lengua se restringen al mbito acadmico y/o eru-dito, ms all de que el aprendizaje del latn aporte estrategias y hbitos intelectivos aplicables a la comprensin de otras lenguas, textos y disciplinas humansticas y cientficas. Con el francs, el aprendizaje de ese idioma exclusiva-mente a partir de las obras literarias limita la serie de g neros, registros y estilos tanto escritos, como orales en los que el alumno puede comunicarse a travs de una lengua viva.

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    al alumno configurar esa franja, interme dia y movediza, de conocimientos, valores y actitudes que llamamos interculturalidad.

    Afortunadamente, en los ltimos aos, se est produciendo una rehabilitacin de la literatura en las aulas de lenguas extranjeras, ya sea como vehculo o me-dio para el aprendizaje de aspectos lxico-gra maticales, culturales e incluso ar-tsticos, ya sea como fuente de tcni cas retricas que pueden ponerse al servicio del diseo didctico. En este sentido, son ejemplares las aplicaciones de tcnicas dramticas y/o teatrales en las aulas de lenguas (Byram y Fleming, 2001; Byram y Hammer, 2001). Por otro lado, parece evidente que el espesor con notativo del texto literario propicia, por parte del alumno, el desarrollo de estrategias de com-prensin lectora que pueden rentabilizarse en la apropiacin del significado de otro tipo de textos y/o gneros textu ales. Consultar:

    http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=21641; http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=21429.

    Esta actitud docente est fundamentada en una concepcin de la lectura que parte de la base de que los textos son tanto lo que dicen explcitamente, como lo que intentan decir a travs de los elementos implcitos; que los textos son una suma de su significado proposicional y de su fuerza ilocutiva implcita; franjas visibles de contenido y masas sumergidas de propsitos... Capacitar al alumno para la interaccin con cualquier tipo de texto tambin con el literario implica ayudarle en su proceso de reconocimiento y descodificacin, pero tambin en sus ensayos predictivos, anticipatorios, inferenciales y, por supuesto, interpretativos. Si se nos permite un pequeo juego de palabras, el discurso intencional de la litera-tura es doblemente intencional; su re lieve connotativo es inmenso y, al plantear al estudiante el reto de desbrozar y de apropiarse del espacio de la connotacin de un texto li terario, activamos estrategias de comprensin lectora que, ms tarde, se pueden transferir a la lectura de textos acadmicos, periodsticos, divulgativos, etc., aparentemente ms explcitos y aspticos desde el punto de vista de su inten-cionalidad y de su ideologa, pero, en el fondo, preados de valores y visiones subliminales de la realidad.

    As pues, el presente trabajo adopta la perspectiva mltiple de la literatura como medio, til y legtimo, para el aprendizaje de lenguas y tambin como fin en s misma; el texto literario es un objeto artsti co que constituye una inestimable fuente de informacin cultural en el doble sentido del mundo representado y de la propia obra como elemento de la cultura y que, al mismo tiempo, requiere una suerte de instruccin sentimental e intelectiva para poder ser disfrutado en toda su plenitud. Esta conciliacin de medios y de fines pasa por dos momentos que no son excluyentes: de un lado, la desacralizacin de los textos literarios y la posibilidad de acceder a sus tripas no solo lingsticas, sino tambin crea-tivas y estratgicas y, de otro, la valoracin de la literatura desde una mirada respetuosa no reverencial que trabaje con las obras y con sus fragmentos, como el material autntico que efectivamente son, al margen de adaptaciones que

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    alienan el verdadero sentido de una lectura literaria: la compleja idiosincrasia del lenguaje literario se relaciona, por ejemplo, con el hecho de que no existen dos maneras diferentes de decir lo mismo; de modo que una adaptacin de una obra literaria no dice ni expresa lo mismo que la obra: es un documento distinto que incluso tiene una finalidad distinta lo artstico no es equivalente a lo didctico y que involucra, por parte del alumno, el desarrollo de estrategias que tam bin son diferentes; por lo tanto, no se debera emplear lo uno como sucedneo tal vez ni siquiera como estmulo de lo otro. Ello no es bice para que un texto adaptado pueda utilizarse como pretexto para la construccin de la competencia lxico-gramatical, discursiva o cul tural, o como punto