Ad resurgendum cum christo

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Ad resurgendum cum Christo

Ad resurgendum cum ChristoAcerca de la sepultura de los difuntos y la conservacin de las cenizas en caso de cremacin.

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PUBLICACIN DEL DOCUMENTOEn Roma, sede de la Congregacin para la Doctrina de la Fe, el pasado 15 de agosto de 2016, --Solemnidad de la Asuncin de la Santsima Virgen Mara--, fue publicado este documento

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Motivacin de este documentoHa habido un aumento incesante en la eleccin de la cremacin respecto al entierro en muchos pases y es previsible que en un futuro prximo esta sea una praxis ordinaria. Adems, hay que tener en cuenta la difusin de otro hecho: la conservacin de las cenizas en el hogar, como recuerdos conmemorativos o su dispersin en la naturaleza.

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Legislacin actualEn el Cdigo de Derecho Cannico que dice: La Iglesia recomienda vivamente que se conserve la piadosa costumbre de dar sepultura a los cuerpos de los difuntos; sin embargo, no prohbe la cremacin, a no ser que sta haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana .

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Legislacin actualCon respecto a la prctica de la conservacin de las cenizas, no existe legislacin cannica especfica. Por esta razn, algunas Conferencias Episcopales han recurrido a la Congregacin para la Doctrina de la Fe, planteando cuestiones relativas a la praxis de conservar la urna funeraria en casa o, en lugares diversos del cementerio, y especialmente a la dispersin de las cenizas en la naturaleza.

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Motivacin de este documentola Congregacin para la Doctrina de la Fe ha considerado oportuno publicar una nueva Instruccin con un doble objetivo: en primer lugar reafirmar las razones doctrinales y pastorales sobre la preferencia de la sepultura de los cuerpos; y en segundo lugar emanar normas relativas a la conservacin de las cenizas en el caso de la cremacin.

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Lo que s y lo que noSi por razones legtimas se opta por la cremacin del cadver las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un rea especialmente dedicada a tal fin. No est permitida la conservacin de las cenizas en el hogar.

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ExcepcionesSlo en casos de graves y excepcionales circunstancias, el Ordinario, de acuerdo con la Conferencia Episcopal o con el Snodo de los Obispos, puede conceder el permiso para conservar las cenizas en el hogar.

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Dispersin de cenizasPara evitar cualquier malentendido pantesta, naturalista o nihilista, no se permite la dispersin de cenizas en el aire, en tierra o en agua o en cualquier otra forma, o la conversin de cenizas incineradas en recuerdos conmemorativos.

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un nuevo desafo para la evangelizacin de la muerte La aceptacin de ser criaturas no destinadas a la desaparicin requiere que se reconozca a Dios como origen y destino de la existencia humana; venimos de la tierra y a la tierra volvemos, esperando la resurreccin.

Como escriba Tertuliano: La resurreccin de los muertos, de hecho, es la fe de los cristianos, creyendo en ella, somos tales.

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DoctrinaLa Iglesia nunca ha dejado de afirmar que efectivamente el cuerpo en el que vivimos y morimos es el que resucitar en el ltimo da. Por otra parte, es el motivo por el que los cristianos, guiados por el sensus fidei, veneran las reliquias de los santos.

No son slo un recuerdo en la estantera, sino que estn relacionadas con la identidad del santo, una vez templo del Espritu Santo, y esperan la resurreccin

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DoctrinaPara la fe cristiana, el cuerpo no es toda la persona, pero es una parte integral, esencial, de su identidad.

Como tal, el cuerpo participa en la dignidad inherente a la persona humana y al respeto que se le debe. Por eso enterrar a los muertos ya es, en el Antiguo Testamento, una de las obras de misericordia con el prjimo.

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DoctrinaConservar las cenizas en casa puede ser que est inspirada por un deseo de cercana y de piedad que facilite el recuerdo y la oracin.

Sin embargo, existe el peligro de que haya olvidos o faltas de respeto, sobre todo una vez pasada la primera generacin, as como dar lugar a elaboraciones del luto poco sanas.

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Que se afirma con el entierro?1. Su fe en la resurreccin de la carne,

2. Pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia. 3. No puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos errneos de la muerte Como: a. como anulacin definitiva de la persona b. como momento de fusin con la Madre Naturalezac. como una etapa en el proceso de re-encarnacin d. como la liberacin de la prisin del cuerpo.

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Por qu se entierra en los cementeriosla sepultura en los cementerios u otros lugares sagrados responde adecuadamente a la compasin y el respeto debido a los cuerpos de los fieles difuntos, que mediante el Bautismo se han convertido en templo del Espritu Santo

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Por qu se entierra en los cementeriosMediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las reas a ellos dedicadas, la tradicin cristiana ha custodiado la comunin entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos

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La Iglesia prefiere la sepulturaLa Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos, porque con ella se demuestra un mayor aprecio por los difuntos; sin embargo, la cremacin no est prohibida, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana.

CIC, can. 1176, 3; cf.CCEO, can. 876, 3.

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Donde guardar las cenizasSi por razones legtimas se opta por la cremacin del cadver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un rea especialmente dedicada a tal fin

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La conservacin de las cenizasEn un lugar sagrado puede ayudar a Reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oracin y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. As, adems, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generacin, As como prcticas inconvenientes o supersticiosas.

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La conservacin de las cenizasNo est permitida la conservacin de las cenizas en el hogarCaben las excepciones obtenidas del Obispo del lugarLas cenizas, sin embargo, no pueden ser divididas entre los diferentes ncleos familiares y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservacin.

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Pantesmo, Naturalismo o NihilismoPara evitar cualquier malentendido pantesta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersin de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversin de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyera o en otros artculos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higinicas, sociales o econmicas que pueden motivar la opcin de la cremacin

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Negar las exequiasEn el caso de que el difunto hubiera dispuesto la cremacin y la dispersin de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le han de negar las exequias, de acuerdo con la norma del derecho.

CIC, can. 1184;CCEO, can. 876, 3.

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El papa Francisco ha aprobado la presente InstruccinEl Sumo Pontfice Francisco, en audiencia concedida a Gerhard Card.Mller, Cardenal Prefecto el 18 de marzo de 2016, ha aprobado la presente Instruccin, decidida en la Sesin Ordinaria de esta Congregacin el 2 de marzo de 2016, y ha ordenado su publicacin

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